Vida

Tras las huellas de las Aguilera: botas texanas que marcaron una época en Manizales

Tras las huellas de las Aguilera: botas texanas que marcaron una época en Manizales

Freddy Arango
I Manizales

José Raúl Castaño Baena, a sus 72 años, carga con la historia de las famosas Botas Aguilera que hace 58 años fundó en Manizales su suegro, el ecuatoriano don David Aguilera, quien fue “el primero en diseñar las botas texanas en Colombia”. Así se anuncia en el aviso del taller ubicado en la calle 25 No. 23 – 43. Ahora continúa con el nombre de  “Botas David, sucesores de David Aguilera” en honor al fundador,  cambio de nombre después de la venta de la razón social.

Castaño empezó a la edad de 14 años a hacer domicilios en la zapatería del señor Aguilera. Luego se fue a trabajar a Coltejer y a Verlón. Regresó y aprendió del oficio, se casó con Norma Aguilera, hija de don David. Después del fallecimiento de su suegro continuó con la zapatería, manteniendo la calidad.

“Hace años la única parte donde se conseguían era en este taller. Se vendían para otras partes del país como Montería, La Dorada y los Llanos. Aún vienen a Manizales en busca del taller para mandar a hacerlas y del extranjero también llega gente hasta aquí. Las utilizaban los ganaderos y caballistas y así se fue imponiendo la moda en los años 70s y 80s. Todavía hay gente muy aficionada a las botas", cuenta José Raúl.


“Guarneciendo una bota para una señora en esta máquina PFAFF, alemana de más de 60 años, que heredé del señor Aguilera”

“En esa época unas botas valían 150 mil pesos, eran muy costosas, ahora se pueden conseguir  entre 200 mil y 260 mil pesos. Si quieren agregarle algo más, se incrementa un poco el precio", dice José Raúl.


Cilindradora, devastadora de cuero y de suela, terminadora, máquinas de coser de codo y plana y una máquina de tubo o popularmente conocida como diabla. Es la maquinaria para hacer botas en solo cuero y con un estilo del oeste.


Los tipos de botas que elabora van de las más clásicas a la ganadera, incluye la Harley y algunas con cremallera.
 

Los moldes y hormas para zapatos de la época eran de madera, todavía las conserva.