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Historia de una oveja abrió el Festival Internacional de Teatro de Manizales

Historia de una oveja abrió el Festival Internacional de Teatro de Manizales

Diana Vidal

Manizales

Anoche en el Teatro los Fundadores se dio apertura oficial a la programación del Festival Internacional de Teatro de Manizales. La presentación estuvo a cargo del Teatro Petra y el Teatro Colón de Bogotá, con la obra Historia de una oveja dirigida y escrita por Fabio Rubiano.

Historia de una oveja narra la historia del desplazamiento forzado que deben vivir los habitantes de la Vereda del Santo José. La oveja Berenée (Marcela Valencia), la Niña Tránsito (Juanita Cetina), el egipcio Alí (Julián Román), quien salió de su país huyendo de las guerras del desierto y la Muerte (Derly Neira) vagarán sin rumbo huyendo de los cazadores. No obstante, lo que es una tragedia para todo el mundo, para la oveja es visto como un “paseo”. Una historia de migrantes y migraciones, de gente que tiene que salir de sus hogares para empezar a habitar otro tipo de espacios.

En esta obra se habla del desplazamiento forzado, que no es un hecho de hoy, sino que es algo que desde hace cientos de años ha generado una herida profunda dentro de nuestra sociedad. Basado en lo anterior, Fabio Rubiano expresó: “La inspiración no existe. Tenemos un país y una sociedad en la que pasan tantas cosas cada día. Si empezamos a hablar de los líderes sociales y de los defensores de los recursos naturales que fueron asesinados ayer, hay muchas historias. Entonces yo no hablaría de inspiración, si no de qué es lo que nos duele hoy”.

Por la presencialidad

Ayer, después de casi un año y medio de pandemia el Festival volvió a la presencialidad, Fabio Rubiano agregó: “La razón de ser del teatro es establecer un vínculo con el público y necesariamente ese vínculo tiene que ser presencial. Creo que el teatro no es virtual, no es digital, no se hace por ecosistemas digitales por más desarrolladas y fortalecidas que estén las técnicas. El teatro es presencial”

A la sala asistieron aproximadamente 80 personas, con un aforo del 50%. Octavio Arbeláez, director general del FITM, expresa: “El teatro es como el mascarón de prueba de ese barco que en el que hay que operar esa posibilidad de los encuentros. Para nosotros el público es fundamental, son ellos que llenan las salas y hacen que el ecosistema teatral vuelva a funcionar”.