Nacional

El campo no cierra

El campo no cierra

Diana Vidal

Manizales

Karen Ávalos, Camila Osorio, Luz Montes, Gloria Ospina y Érika Rueda son madres, hijas y sobrinas de familias que por décadas han subsistido y trabajado en el campo, son la resistencia a un imaginario colectivo que resume a este género en las labores domésticas. Sin embargo, en este contexto las mujeres no solo se dedican a los quehaceres de la casa o al cuidado de los niños; en el campo son ellas las que emplean y llevan el paso a paso de cada cultivo.

En el nororiente de Antioquia se ubica La Unión, municipio regionalmente reconocido por la variedad de cultivos de papas, gracias a su condición climática, que varía de los 10 a los 19 ºC, también se puede cosechar allí zanahoria, tomate, fresa, aguacate, lulo, fríjoles y otros.

La fresa y la zanahoria se han posicionado en el municipio de La Unión, debido a la diversificación de los cultivos por la búsqueda de diferentes posibilidades de ingreso económico, contrario a algún tiempo, donde solo existían en mayor cantidad plantaciones de papa. Han crecido tanto las siembras, que su producción y calidad los han llevado a mercados intermunicipales en Medellín y Rionegro.

Dependiendo de la época del año, se pueden recolectar de 15 a 20 cajas de fresa por día. Cabe resaltar que la cosecha de este producto varía y solo se da por temporadas. Por otro lado, la cosecha de zanahoria se presenta durante todo el año y se pueden recoger de 40 a 50 bultos diarios.

“Para mí, el campo es vida, prosperidad, desarrollo. Los campesinos no realizamos esta labor solo por el dinero, sino por el amor a la tierra. También sabemos que somos un pilar fundamental en la sociedad, porque sin nosotros no comen las personas”, expuso Karen Ávalos, mujer campesina.

Érika Rueda empezó a laborar en los cultivos de fresa en el año 2019, aseguró: “Yo no sé qué es trabajar en otra cosa y espero estar acá toda mi vida. Prefiero trabajar en el campo que estar en la casa”.

Camila Osorio y Gloria Ospina son jóvenes de 16 y 19 años. Aunque en la mañana se dedican a las labores del campo, en la tarde avanzan en sus estudios en el colegio y en el Sena, respectivamente. El campo y el estudio no son excluyentes.