Economía

Las razones que tienen al café colombiano en máximos históricos

Las razones que tienen al café colombiano en máximos históricos

Las más de 540.000 familias colombianas que dependen de la siembra de café están de celebración. Nunca antes habían recibido más de 2 millones de pesos por carga del grano de 125 kilogramos, como les ha sucedido en esta última semana, cuando el precio alcanzó a rozar, incluso, los 2,1 millones de pesos, algo inédito en la caficultura del país.

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Es el doble de lo que recibían en el inicio del presente año, cuando la carga se pagaba a 1,07 millones de pesos.

El mal momento cafetero por el que pasa Brasil, el mayor productor del mundo, y la escasez del grano que comienza a avizorarse son algunas de las razones que tienen disparados los precios y hacen prever que estos se puedan mantener en niveles similares, incluso hasta el 2023.

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El bienestar de los productores está muy ligado al precio interno y pues todos los que están terminando de recolectar la cosecha alcanzarán a venderlas a estos niveles

Y si bien los precios actuales son muy buenos para los caficultores del país, pues están contribuyendo a desatrasar la caficultura y les devuelve la rentabilidad a los productores, Roberto Vélez, presidente de la Federación de Nacional de Cafeteros (FNC), dice que no se puede perder de vista que esos precios por encima de los 2 millones de pesos solo se han visto en esta última semana.

La cosecha del primer semestre del año, comenta, se vendió a niveles de 1,5 millones de pesos la carga, y la del tercer trimestre entre 1,7 y 1,8 millones. “No podemos empezar a enloquecernos. El bienestar de los productores está muy ligado al precio interno y pues todos los que están terminando de recolectar la cosecha alcanzarán a venderlas a estos niveles”, dice Vélez.

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Roberto Vélez

Roberto Vélez quiere 1,5 centavos de dólar más de contribución.

Sin embargo, se necesitará que el dólar también se mantenga en los niveles actuales que han ayudado a fortalecer el precio de la carga de café.

Como se sabe, esta semana la tasa de cambio alcanzó los 3.943,53 pesos y amenazó con llegar hasta los 4.000 pesos, pero los analistas dudan de que este año supere ese techo.

Para las familias cafeteras esta es una gran oportunidad que les brinda el mercado, pues sin duda los mejores precios que comienzan a recibir por sus cosechas les permite recuperar la rentabilidad que no percibieron en años anteriores y, a su vez, les abre una ventana para que puedan poner al día deudas pendientes, realizar inversiones en sus fincas, en beneficiaderos y a atender ciertas necesidades de sus hogares, entre otras.

Incluso, esta coyuntura de altos precios termina beneficiando las economías de más de 604 municipios cafeteros, en la medida en que habrá una mayor demanda agregada por parte de los productores cafeteros.

A mediados de abril del 2019 la carga de café llegó a valer 658.000 pesos y solo hasta el 3 de diciembre de ese mismo año el precio del grano se situó por encima del millón de pesos.

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A pesar del buen momento, los productores no han sido ajenos a la actual coyuntura económica que tiene disparados los precios de insumos, como los fertilizantes, los costos logísticos y de la mano de obra.

Para el presidente de la FNC, esos factores golpean la rentabilidad del negocio, sin duda.

Hasta hace unos meses, el costo de producir un saco de café de 125 kilos rondaba entre 800.000 y 850.000 pesos, hoy es mucho más elevado.

Esos incrementos lo único que hacen es que el margen de ganancia sea menor, pero no estamos perdiendo plata. Si algo ha pasado es que la caficultura ha retomado la rentabilidad

Advierte, por ejemplo, que el valor de los fertilizantes se ha duplicado frente a los precios que se tenían ocho meses atrás, a lo que se suma el hecho de que la mano de obra hoy es mucho más costosa debido al incremento en el costo de vida de los colombianos, en tanto que los de las exportaciones se han elevado no solo para el sector cafetero sino a nivel general.

“Esos incrementos lo único que hacen es que el margen de ganancia sea menor, pero no estamos perdiendo plata. Si algo ha pasado es que la caficultura ha retomado la rentabilidad”, señala Vélez, quien considera que no hay que perder de vista también que el cambio climático que afectó a Brasil en algo le ha tocado a Colombia.

Dice que el país ha tenido un par de años con un régimen de lluvias anormal, que tienen hoy al sector caficultor produciendo un millón de sacos menos.En efecto, Colombia produce un promedio anual de 14,5 millones de sacos; no obstante, este año, por culpa de las mayores lluvias, saldrán 13,2 millones.

(En contexto:

Precisamente, esa menor producción, unido al hecho de que los inventarios externos están mermando, hacen parte de las razones por las que los precios del grano estén cerca de los 2,1 millones de pesos en el mercado interno y sobre los 2,25 dólares a nivel internacional.

Colombia está produciendo un millón de sacos menos, mientas la de los países centroamericanos se mantiene igual.

El tema difícil está por los lados de Brasil, dice Vélez, quien recuerda que desde hace varios meses había advertido que se veía una cosecha disminuida del mayor productor del grano mundial debido a la falta de lluvias de septiembre, octubre y noviembre.

En 2019 produjo cerca de 70 millones de sacos de 60 kilogramos, seguido por Vietnam, con 29 millones, y Colombia, que obtuvo 14,3 millones.

Pero las menores lluvias y una fuerte helada que se presentó en el primer trimestre, hizo que la producción que empezó a cosecharse este año llegara muy disminuida.
Ahora bien, el mercado tardó en reaccionar debido a los altos inventarios externos, dado que Brasil exportó toda su producción del 2019, la más grande de su historia, y continuó vendiendo al mercado internacional en los primeros seis meses del presente año.

Pero en la actualidad, las embarcaciones del gigante cafetero vienen cayendo, mientras que los tostadores mundiales han tenido que echar mano de los inventarios del grano que habían construido.

Para Vélez, esta situación ya comienza a preocupar. “Eso es natural, es lógico que se haya presentado y apenas estamos comenzando el periodo de escasez a nivel externo”.
Es por eso que los precios externos del grano pasaron de los 1,7 dólares hace unos meses a 2,25 dólares hoy.

Esos precios se acercan cada vez más a los observados varias décadas atrás, cuando la libra de café colombianos se llegó a cotizar en la Bolsa de Nueva York a 3 y 4 dólares, en lo que muchos recuerdan fue una verdadera bonanza.

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