Cultura

Tener empleo es tener alimento

Tener empleo es tener alimento

La más reciente cifra que se dio a conocer en Colombia sobre el desempleo habla del 17,3 por ciento en las principales ciudades del país. Y Medellín y Bogotá aparecen como las capitales más golpeadas.

Lo que decían los analistas sobre el desempleo, que sería peor tras el segundo pico de la pandemia, se cumple. Igual, que caería más la economía y que se cerrarían más empresas. 

En México, por ejemplo, un informe de CNN sobre el desempleo en adultos mayores, en un lugar con una alta informalidad laboral, hace pensar que no solo vivimos en países muy inequitativos, sino en lugares donde los gobiernos no han generado políticas de empleo que mejoren la calidad de vida.

Y en el blog Paz y Desarrollo (http://blogs.eltiempo.com/pazydesarrollo) del 7 de marzo, en eltiempo.com, el abogado Raúl Alberto Pupo Pumarejo hablará de la necesidad urgente de generar empleo para que las familias, en primera instancia, tengan alimentación y no se siga en el espiral de violencia que vivimos.

“La desocupación y el hambre son dos combinaciones explosivas que allanan el camino a la violencia en cualquier parte del mundo. Es una tortura física y psicológica quién vive en esta situación”, dice la nota.

Sabemos que hay sectores fuertemente golpeados y que muchas personas a duras penas tienen recursos para comprar algunos alimentos; que son innumerables las familias que comen una vez al día y mal, que además de no haber empleo, la calidad del que existe no es la mejor.

“Es trágico observar en muchos hogares de diversas ciudades y regiones del país, el panorama de personas que no tienen acceso a un empleo formal que mejore su nivel de vida, conduciéndolas por caminos equivocados, viviendo un infierno que termina por robarle la paz a todo un entorno social, repitiéndose la historia de violencia de padres a hijos”, agrega el texto.

Los países en vía de desarrollo y muchas naciones deben buscar mecanismos que ayuden a la generación de condiciones de buenos empleos. Los números en el planeta, a finales del año pasado, hablaban de 30 millones de personas sin trabajo y sin recursos para llevar a su casa.


El mundo necesita menos violencia y más personas cumpliendo sus metas en familia, buscando siempre un futuro mejor.