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'Mi personaje de Hannah es caleño': Carolina Ramírez

'Mi personaje de Hannah es caleño': Carolina Ramírez

La alegría y el esparpajo de Hannah, el personaje de Carolina Ramírez en la comedia De brutas, nada, es, dice la actriz, muy cercano a su caleñidad, que nunca ha perdido aunque desde niña vivió en Bogotá, donde ha desarrollado su carrera.

“Está toda esa esencia, incluso en el proceso de grabación me tocó poner cierto freno. Es que este es el personaje que más se ha acercado a lo que soy y con el que más he podido jugar”, dice la actriz en una entrevista con varios medios para el lanzamiento de la segunda temporada de esta comedia del canal Sony, que se podrá ver desde hoy a las 8:55 p. m.

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Le gusta, además, no ser la protagonista. “Llevo mucho tiempo haciendo personajes dramáticos, los he hecho todos y con mucho llanto, y no ser la cara de la carátula es bueno”, agrega.

Sobre sus caracterizaciones dramáticas, tiene razón: han tenido mucho llanto. Rosario Guerrero, de La hija del mariachi, fue uno de ellos, un personaje con dolores que decantaba con las rancheras que interpretaba.

Llevo mucho tiempo haciendo personajes dramáticos, los he hecho todos y con mucho llanto, y no ser la cara de la carátula es bueno

O el de La Pola, la heroína nacional que murió en su lucha por la independencia, o el de Jeimy Montoya, de La reina del flow, que obligó a su personaje a ocultar su identidad en la primera temporada.

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Nacida en 1983, Carolina Ramírez se inició en el ballet clásico, y ese fue su sentido de vida hasta que ingresó a la televisión.

Ahora, De brutas, nada la lleva a una serie internacional, con un personaje “empoderado, independiente, alguien sin dramas”.

Pero no todo es perfecto, como cuenta. En esta segunda temporada “es el amor el que viene a complicarnos la vida a todos. Y no es que Hannah no crea en el amor; de hecho, ella es amorosa, pero ahora el amor se le aparece con el personaje menos indicado, Miguel” (representado por Oswaldo Zárate).

De brutas, nada es una serie mexicana en la que además de Ramírez participan los colombianos Julián Román, en el papel de Guillermo Roble, y Carlos Torres, en el de Julio.

Sobre esta, su primera participación en una serie internacional, Carolina Ramírez afirma que es “una gran oportunidad porque he trabajado muchos años para este privilegio, y ha sido, precisamente, lo hecho en la televisión colombiana lo que me ha dado la oportunidad de llegar aquí”.

En esta segunda temporada, Cristina (Tessa Ía) deberá decidir qué está dispuesta a hacer por amor, si puede perdonar a Alejandro (Christian Vázquez) o si lo mejor es darse una oportunidad con Julio (Torres), con quien tendrá una gran aventura.

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En el mundo de la comedia, “válido, porque también se permite prender la tele y ver algo que nos divierta”, Carolina Ramírez hace parte del universo de De brutas, nada, que muestra cómo son los adultos contemporáneos, “esos que no tienen que tener hijos para cumplir con las reglas de la sociedad, los que no están obligados a tener casa, carro y beca para cumplir con las expectativas”.

Esta comedia de amigos, donde todos se apoyan, es la nueva apuesta de Carolina Ramírez, que afirma que como actriz ha extrañado mucho el teatro en este año de crisis: como hacedora de este y como espectadora, aunque ahora en Argentina, donde vive, ha podido ir a algunas obras.

Y de la danza, en sus inicios, dice: “Siempre seré bailarina, aunque no baile ni ejerza. En eso me formé. No sé si sería la actriz que soy si no hubiera tenido ese aprendizaje”.