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Un recorrido por Valonia, el tesoro acuático de Bélgica

Un recorrido por Valonia, el tesoro acuático de Bélgica

Valonia, también conocida como Región Valona y ubicada en el sur de Bélgica, es denominada ‘tierra de aguas’. No tiene acceso al mar, pero cuenta con una variada oferta turística y múltiples atractivos vinculados al elemento líquido.

Uno de los puntos de agua más importantes son los lagos de Eau d’Heure, en las Ardenas, un espacio en el cual se despliegan cinco embalses artificiales: PlateTaille, Féronval, Falemprise, Eau d’Heure y Lac du RyJaune. En conjunto suman unos 67 kilómetros de orillas, informa a Efe Valonia Bélgica Turismo.

En este lugar es posible conocer el interior de la presa de Eau d’Heure por las galerías situadas a 20 metros bajo tierra, y el ascenso hasta su parte superior, llegando al mirador SkyWalk, a 107 metros de altura, desde donde se puede disfrutar de unas vistas impresionantes de los lagos.

En estos lagos es posible practicar actividades como pesca, natación, kayak y canoa, además de disfrutar del denominado ‘spin cablepark’ o telesquí náutico, consistente en un cable elevado de 680 metros de largo accionado por un motor eléctrico con energía solar.

Las pequeñas embarcaciones, como kayaks y canoas, son ideales para navegar por los ríos valones, admirando paisajes presididos por castillos y peñascos, como los cursos fluviales de Lesse o los del valle de Amblève, en el centro de las Ardenas. Allí se encuentra la cascada de Coo, con una caída de 15 metros, el salto natural de agua más importante del país.

Otra parada obligatoria son los cuatros ascensores hidráulicos para barcos del canal du Centre, parte de las vías navegables belgas, considerados obras de arte de la ingeniería y que funcionan desde su construcción en el siglo XIX, siendo los mayores de su tipo en el mundo, al compensar un desnivel de 73,15 metros.

Otra actividad acuática es el recorrido ecológico en barco eléctrico por los jardines O de Nismes, pasando bajo unas pasarelas hasta el estanque donde se contempla el castillo Licot.

Además, el visitante puede darse un relajante baño en las termas de Spa, histórica ciudad de donde proviene el término genérico ‘spa’, que tiene 800 metros cuadrados de piscinas exteriores o interiores.

Valonia también ofrece varias rutas de la cerveza en sus cinco provincias, donde funcionan el 40 % de las fábricas de la bebida nacional de Bélgica.

Aquí se pueden degustar cinco cervezas únicas. Estas joyas del lúpulo (planta con que se da el sabor amargo a la cerveza) son: la Hercule Stout, de la Brasserie des Légendes (Henao); la Super des FagnesBlonde, del ‘brewpub’ Des Fagnes (Namur); la Saint MononBrune, de la fábrica Saint-Monon (Luxemburgo); la Val Dieu Grand Cru, de Brasserie de I’Abbaye du Val-Dieu (Lieja), y la Waterloo Récolte, de la granja de Mont Saint Jean, del grupo John Martins (Brabante Valón).

Cicloturismo y gastronomía

“La región valona se ha convertido en uno de los destinos favoritos para los ciclistas y cicloturistas de toda Europa, gracias a sus circuitos, BikeParks, velódromos y vías señalizadas que atraviesan sus verdes, históricos y gastronómicos paisajes”, señala a Efe Pierre Coenegrachts, director general adjunto de Valonia Bélgica Turismo.

“Montar bicicleta de montaña en las Ardenas por caminos de tierra o asfalto, en Houffalize o por Ourthe, son algunos de los circuitos para distintos niveles que llevan a los cicloturistas a través de montañas, castillos medievales, queserías y cervecerías, partiendo de ciudades como la capital, Namur, o la hermosa Dinant”, apunta Coenegrachts.

Aunque el queso y la cerveza son dos estándares culinarios de Valonia, también cuentan con una gastronomía extensa, que incluye platos emblemáticos como el pastel de Gaume, el gofre de Lieja, la crepe doble de Binche o las chuletas en salsa Al’berduoille.

Tres de las principales rutas gastronómicas que descubren algunos secretos de la cocina valona transcurren por Namur y Dinant (producción de caracoles, fresas y avestruces), el centro del Brabante Valón (champiñones, tartas de queso, vainilla y frutas) y el Pays de Charleroi (cerveza, café y pan artesanal).

La región valona se ha convertido en uno de los destinos favoritos para los ciclistas de toda Europa, gracias a sus circuitos, velódromos y vías señalizadas

Naturaleza y cultura

Durante la primavera y el verano, Valonia se llena de eventos culturales como la Procesión del Carro de Oro, en Mons; el evento de brujería folclórica Sabbat, en Ellezelles, o el festival de música gratuito Verdur, el más antiguo de Valonia, en Namur.

En Binche, en la provincia belga de de Henao, se celebra uno de los carnavales más curiosos, cuyo origen se remonta al siglo XIV y en el que desfilan mil hombres disfrazados de Gilles, unos curiosos personajes con máscaras de cera y trajes de intensos colores que recorren la ciudad al son de los tambores, sosteniendo unos palos con los que agitan los espíritus malignos y arrojan naranjas a los espectadores.

Más de una veintena de mercados recorren Valonia a lo largo del año, desde los más tradicionales hasta los más curiosos, como los de Aclot en Nivelles, que ofrece ‘multiproductos’ a precios asequibles; el de cerámica artesanal y creativa en Louveigné, o el anual gastronómico en Welkenraedt, donde se pueden degustar aperitivos de la zona, quesos y productos de charcutería.

También pueden ser visitadas las minas neolíticas de sílex de Spiennes, uno de los centros de extracción mineral más grandes de Europa, y el Global GeoparkFamenne-Ardenne, el primer geoparque Unesco de Bélgica, un espacio de biodiversidad único de más de 900 kilómetros cuadrados para disfrutar de una gran aventura.

RICARDO SEGURA
EFE Reportajes