Vida

Toros: Cayetano se hace grande en Pamplona

Toros: Cayetano se hace grande en Pamplona
La más internacional de todas las ferias taurinas, la de San Fermín en Pamplona (España), no está siendo lo brillante que todos esperaban. Estropeado.

David Jaramillo

Pamplona (España)

La feria de San Fermín marca, cada año, el inicio del verano taurino, los tres meses en los que se concentran el grueso de los festejos de la temporada europea. Dos de cada tres espectáculos taurinos en plaza tienen lugar en es los meses de julio, agosto y septiembre. Además, la de Pamplona, es la feria escaparate por excelencia.

Si bien, la madrileña de San Isidro es la más larga e importante del planeta taurino, la de San Fermín y sus toros por la calle es la de mayor repercusión en todo el orbe, pues son millones de personas que están pendientes de lo que sucede en las calles pamplonicas cada uno de los ocho días del encierro. No en vano, hasta Josh Norman, uno de los más importantes jugadores de fútbol americano, llegó este año a la capital navarra para experimentar la adrenalina que supone correr delante de los toros.

Protesta

Esta temporada, los mozos han sentado su voz de protesta por unos encierros “muy perfectos”, es decir, que los cabestros han estado tan acertados en su trabajo, arropando a los toros, que no han dejado espacio para correr delante de los pitones, algo en lo que también redunda la aplicación de un líquido antideslizante en el piso, por lo que los toros resbalan menos (también los corredores) y la manada ya no se separa.

Lo cierto es que las carreras son muy rápidas y, a pesar de la masificación, los heridos apenas sobrepasan la veintena, la mayoría de ellos por contusiones.

Al ruedo

En cuanto a lo que pasa en el ruedo, antes de que termine el ciclo que cierra hoy, hasta el viernes 12 (cuando se escriben estas líneas), la puerta grande, o puerta del encierro, como se le conoce en Pamplona, solo se ha abierto para ver salir a Diego San Román y Leonardo Hernández, los dos primeros días de feria y el viernes a Cayetano.

El novillero mexicano disfrutó de las embestidas de “Ofuscado”, un fantástico novillo de Ganadería de Pincha, premiado con la vuelta al ruedo, frente al que San Román no sólo puso de manifiesto el valor del que ya hizo gala en Madrid, sino que además lo acompañó de un temple y un encaje que hicieron vibrar las peñas pamplonicas.

Igual que al día siguiente, el sábado 6, cuando el rejoneador Leonardo Hernández hizo pleno de orejas con los toros de El Capea, el segundo también de vuelta al ruedo, haciendo una demostración de doma y toreo a caballo del más alto nivel, y lo hizo delante de la gran figura local Pablo Hermoso de Mendoza, que cortó una oreja, pero que pudo obtener mayor premio de no fallar con el rejón de muerte.

Y es que los aceros han lastrado mejor resultados en la feria. Lo padeció Roca Rey, base de los carteles, que pudo salir a hombros si la lesión en su hombro derecho no le impidiera manejar la espada con seguridad. De hecho, no pudo cumplir su segundo compromiso en la feria, sustituido por Antonio Ferrera, a causa de esta dolencia, que le tendrá alejado de los ruedos durante unas semanas.

El propio Ferrera, así como Emilio de Justo, Fernando Robleño, Pepe Moral, Diego Urdiales y Pablo Aguado han pinchado toros de triunfo, igual que El Juli, aunque el madrileño sí consiguió pasear un trofeo de los toros de Victoriano del Río, al igual que un valiente Javier Castaño con los de José Escolar y Sebastián Castella, elegante y entregado con los de Jandilla.

Cuatro de cuatro

El viernes 12 se rompió la maldición, aunque no del todo, pues si Ferrera y Miguel Ángel Perera hubiesen acertado a matar a los primeros toros de sus lotes (de los otros cortaron sendas orejas), de una excelente corrida de Núñez del Cuvillo, seguramente habrían acompañado a hombros a un Cayetano pletórico, que gracias a su raza y al efectivo uso del acero, desorejó a sus dos toros, el sexto de vuelta al ruedo, y se convirtió en el máximo triunfador de la feria, a la espera de lo que pasará con las corridas de La Palmosilla y Miura y de que las tormentas de verano no hagan suspender otra corrida, como ya pasó con la de Cebada Gago que iba a darse el lunes 7.

Pero más importante será que los aceros estén afilados, porque las buenas tardes de toros que se están viendo en la Monumental de Pamplona no se están viendo reflejadas en las reseñas finales.