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Para María Fernanda Cabal los juguetes tienen género

Para María Fernanda Cabal los juguetes tienen género

El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) promueve desde hace cuatro meses una campaña sobre la igualdad de género en la niñez y que parte del concepto básico de que ni los juguetes ni los colores deberían ser etiquetados por sexo.

Esto es, palabras más palabras menos, que ni las 'cocinitas' deberían ser juguetes exclusivos para niñas o los carros únicamente para niños. También que los colores rosa o azul no pertenecen a un solo sexo y que, por el contrario, debería ser transversal para todos.

"Las niñas y niños no sólo aprenden sobre roles de género observando a los adultos con los que interactúan, también lo hacen en otros espacios de recreación. ¡Mostremos personajes e historias libres de estereotipos!", dice uno de los mensajes de la campaña.

"La equidad de género también se enseña! Muéstrales a niñas y niños que los juguetes y los colores no deberían estar etiquetados por sexo. Bríndales todas las opciones para que ellos decidan con qué jugar", se lee en otro mensaje.

Esta discusión, mucho más superada en países desarrollados, se está dando con fuerza en el resto del mundo y varias empresas ya han optado por crear juguetes sin sexismo que le permita a los niños desarrollar todas sus habilidades y no ser etiquetados sobre lo que pueden o no pueden hacer en el mundo.

Varias veces cadenas de supermercados o tiendas para niños han sido expuestos por usuarios por enfatizar en los roles de los niños y las niñas a través de los juguetes.

Este viernes, la senadora del Centro Democrático María Fernanda Cabal criticó la campaña advirtiendo que se trata de "puro fascismo con disfraz humanitario".

"¡Inaudito! ⁦@ICBFColombia⁩ que debe proteger menores, promueve campañas de transbordo ideológico inadvertido sobre mentes en proceso de formación. Disfrazan la inclusión con prácticas manipuladoras para borrar la identidad de género. Puro fascismo con disfraz humanitario", indica la senadora en su Twitter.

consultó a expertos en el tema y aseguran que, contrario a lo que dice la congresitas, la campaña del ICBF sí ayuda a que los juguetes sean un primer paso para romper los estereotipos de género.

"Los juguetes no deberían tener sexo, porque condicionamos comportamientos para cuando crezcan. Siempre se ha creído que a las niñas les deberían regalar muñecas o platos, y a los niños balones o juguetes de guerra. Debemos romper con esos estereotipos, porque cuando crezcan se crean relaciones inequitativas entre hombres y mujeres", señala Pilar Cardona, docente investigadora de la Facultad de Psicología de la Universidad El Bosque.

Sin embargo, tal argumento no significa que los niños y niñas no puedan acceder a los juguetes de su preferencia, señala Dora Isabel Díaz, directora de la Escuela de Género de la Universidad Nacional.

"Los papás deben escoger muy bien los juguetes que les dan a sus hijos. Si en su familia tienen un hijo y una hija, piensen en darle bicicletas a los dos o un rompocabezas. De hecho, también pueden pensar en cuentos, pero no en aquellos en donde, por ejemplo, el lobo se va a comer a caperucita, porque se implantara la idea de que existe un depredador y una víctima. Los cuentos son muy machistas y, incluso, racistas", agrega Díaz.

Las expertas consideran que cambiar esta percepción en las generaciones más grandes es complicado, precisamente porque crecieron con la idea de que hombres y mujeres tienen roles distintos.

"Nuestras tías, tíos y papás se casaron con el permiso de sus padres. Desde allí se constituyó una idea de rol. Fueron creciendo y se estableció que hombres y mujeres están en la sociedad con derechos diferentes. Esa generación tiene resistencia, pero puede cambiar", indica la experta de la Universidad del Bosque.

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