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¡Orgullo patrio! Esfuerzos que suman en la lucha contra la pandemia

¡Orgullo patrio! Esfuerzos que suman en la lucha contra la pandemia

Sin importar su actividad económica, si su aporte puede ser grande o pequeño, si son poderosos empresarios o personas del común, si tienen muchos conocimientos o por el contrario no han tenido muchas oportunidades, miles de colombianos decidieron aportar su grano de arena en la lucha contra el coronavirus en el país.

Los casos abundan: Empresarios que continúan pagando salarios a sus trabajadores aunque no estén laborando, compañías y universidades que donan su mano de obra y conocimientos para elaborar los implementos necesarios en esta coyuntura, personas de común que se unen para ayudar a los más necesitados.

En medio de la emergencia sanitaria, muchos han sabido sacar lo mejor de sí. Un significativo mensaje de unidad que, mucho o poco, ha permitido que familias de todo el territorio nacional puedan aliviar la pesada carga que el covid-19 ha significado para ellos.

(Lea también: Guía práctica para prevenir la propagación durante la cuarentena)

Seguir pagando salarios

Una de las principales preocupaciones por parte de los trabajadores era la incertidumbre sobre sus empleos. Mientras muchas empresas decidieron suspender los contratos, dejando a miles de personas sin un ingreso fijo, otras, en cambio, decidieron hacer todo lo contrario.

Arturo Calle es una de esas compañías. De fabricar y vender prendas en cientos de tiendas, ahora todos sus almacenes y fábricas están cerrados. Sin embargo, la empresa anunció que continuaría pagando a cada uno de sus empleados su nómina e iría hasta las últimas consecuencias con esta política.

"El ser humano vale más que el dinero, por eso la decisión no es por unos días, es hasta que el virus desaparezca", sostuvo el empresario en diálogo con .
Un acto que ha sido replicado por otras marcas como Crepes & Waffles, Panamericana, Cine Colombia, Bavaria, entre otras tomaron la misma determinación con sus empleados.

Cambiando de actividad

Otras grandes empresas no pararon y decidieron continuar con sus labores, pero para producir los insumos que más necesita el país, en especial en el campo de la higiene y la salud.

El grupo Natura, por ejemplo, dejó de fabricar maquillaje de manera temporal para concentrar todos sus esfuerzos a la elaboración de productos de higiene personal como alcohol y gel antibacterial.

Por su parte, el ya mencionado Arturo Calle, emulando un poco a lo que hicieron marcas como Armani en otras partes del mundo, informó que evalúa la posibilidad de reabrir sus fábricas, pero esta vez para producir la ropa utilizada por los profesionales de salud.

Grandes donaciones

Las donaciones han sido otra forma de ayudar. Claro ejemplo es el de On Vacation, que dio cientos de mercados a trabajadores de hoteles en San Andrés, Amazonas, La Guajira, Eje Cafetero y Girardot.

Postobón realizó una inversión de $9.000 millones para la producción de ventiladores mecánicos y el grupo Diana donó un millón de libras de arroz.

Conocimiento se comparte

Uno de los principales problemas en el diagnóstico oportuno del coronavirus era la falta de laboratorios autorizados para hacer las pruebas. Pero esto cambió con un gran aporte de las principales universidades del país, que pusieron sus laboratorios y personal capacitado a disposición del Instituto Nacional de Salud.

En el seno de la academia también surgieron otras iniciativas, siendo tan solo algunas de ellas la creación de un prototipo de ventilador mecánico en la Universidad de Antioquia, la fabricación de gel antibacterial en la Universidad Nacional o la elaboración de caretas médicas a centros de salud de Bogotá por parte de la Universidad EAN.

Religiosos se suman

Tanto la Iglesia Católica como las iglesias cristianas decidieron aportar, de una u otra manera, al bienestar de sus fieles más necesitados.

El banco de alimentos de la Arquidiócesis de Cartagena es una de esas iniciativas. Un camión recoge alimentos no perecederos que los cartageneros donan para entregarlos a las personas más vulnerables de la ciudad.

Para el caso de las iglesias cristianas, muchas anunciaron donaciones a quienes más lo necesiten dentro de su comunidad. Es el caso de la Misión Carismática Internacional, en Bogotá, que dará mercados a 10.000 familias, dando prioridad a madres cabeza de hogar.

MATEO CHACÓN
Redacción Vida
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Las personas del común cuentan

No hace falta tener mucho dinero para ayudar. Así lo demostró un grupo de jóvenes en Santander al crear Jóvenes Por Colombia, una iniciativa para entregar mercados a vendedores ambulantes sin ingresos fijos.

“Anteriormente le llevábamos los mercados a distintas comunidades, pero por la cuarentena solo podremos hacer domicilios o mandar dinero. La situación de no poder salir es difícil, pero tenemos el compromiso de continuar”, afirma Juliana Bueno, miembro del proyecto.

En Barranquilla, dos amigas y trabajan en un taller de modistería fabricando tapabocas que regalan al personal en los centros hospitalarios de la ciudad, y que en estos momentos luchan para evitar la propagación del coronavirus en esta ciudad.

“Vimos los problemas que se están presentando porque médicos y enfermeras no cuentan con insumos para trabajar, y decidimos ayudar aquí”, contó Lissette Rodríguez Pino, una joven comunicadora social barranquillera, que se sumó a la causa con su amiga Luz Mila Hernández, propietaria del taller.

REDACCIÓN NACIÓN