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El guardián del loro Orejiamarillo había recibido amenazas

El guardián del loro Orejiamarillo había recibido amenazas

Desde los últimos 20 años como líder ambiental en su pueblo natal Roncesvalles (Tolima), Gonzalo Cardona Molina tenía el sueño de salvar de la extinción al loro Orejiamarillo, una especie endémica de Colombia que para 1990 estaba cerca a desaparecer. Solo se tenían registros de alrededor de 81 individuos en la Cordillera Central de Roncesvalles.

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Constantes batallas y escaramuzas entre militares y guerrilleros lo pusieron en situaciones que amenazaban su vida, pero lo más importante para él era que los loros estuvieran a salvo

Las alarmas sobre la extinción de esta ave estaban encendidas a nivel mundial. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) había declarado esta especie En Peligro Crítico, pues su caza indiscriminada y la tala de la palma de cera, su hábitat natural, estaba disparada. 

En una cruzada científica, varias organizaciones, entre ellas la Fundación Proaves llegó a Roncesvalles para liderar su protección. Así crearon la Reserva ProAves Loros Andinos ubicada entre los municipios de Roncesvalles y Génova, en el departamento del Quindío.

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Cardona, quien se había dedicado gran parte de su vida a la ganadería y actividades agrícolas, acudió al llamado de esta Fundación e inició su vida como defensor ambiental. No solo monitoreaba a los loros, también se aseguraba de que no fueran cazados y que nadie ingresara a la reserva a talar los árboles. Pero además, dijo el mismo Cardona, en una charla con Proaves, que dentro sus labores estaba conversar con la comunidad sobre la necesidad de conservar el bosque en pie.

Según cuenta Alex Cortés, director de la Fundación Proaves, en sus últimos días,  Gonzalo alcanzó a realizar el último censo nacional del loro Orejiamarillo y la Cotorra Coroniazul, “su libreta arrojó un número impresionante: 2.895 loros en Roncesvalles. También me envió fotos de huellas de dantas y de osos”, le dijo a . Más de 20 años de trabajo de conservación estaban dando resultados. 

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Pero, mientras aseguraba la protección de un ave emblemática para el país, su vida estaba corriendo riesgo. Para el año 2000, según amigos cercanos a Cardona, la guerrilla era la que ejercía el control en Roncesvalles, un municipio ganadero  en donde poco se hablaba de conservación.

“Fui testigo de cómo la fuerza pública, especialmente el Ejército, señalaba a la gente de Roncesvalles de colaborar para la guerrilla, sin entender que ante un actor armado, no puedes negarte a nada”, señala un amigo cercano de Cardona.

Gonzalo Cardona

Gonzalo ha estado vinculado con ProAves desde 1998 y se desempeñaba como coordinador de la Reserva Proaves Loros Andinos.

Ese tipo de situaciones motivó la captura de algunos de los habitantes de Roncesvalles y de la persecución de otros, entre esos Cardona. Pero, las presiones no solo venían del lado del Ejército, también de otros grupos armados como las extintas Farc. 

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“Constantes batallas y escaramuzas entre militares y guerrilleros lo pusieron en situaciones que amenazaban su vida, pero lo más importante para él era que los loros estuvieran a salvo. En ocasiones había sido amenazado por muchos bandos incapaces de comprender su amor por la especie y su desinterés en la política. Los eternos enemigos de la paz, asumieron que él tenía otros motivos, cuando simplemente estaba impulsado a hacer algo diferente”, señaló la Fundación Proaves.

Y aunque parecía que las amenazas habían quedado atrás, sus amigos más cercanos sintieron miedo al reportar su desaparición el pasado 8 de enero del 2021, cuando fue visto por última vez en la vereda La Unión, en el departamento del Valle del Cauca, en el camino que conduce de Barragán hacia Roncesvalles. Nadie se esperaba que el guardián del loro Orejiamarillo se convertiría en el primer líder ambiental asesinado del 2021.

Tenemos miedo de lo que pueda pasar con nuestros funcionarios en las reservas que tenemos en todo el país

Las advertencias de las disidencias de las Farc

Se sabe que Cardona estaba de vacaciones y había salido de Roncesvalles hacía Circasia, Quindío a pasar año nuevo con su familia. En su retorno,  tomó la carretera de Barragán, un corregimiento marcado por el conflicto armado y hoy centro de operaciones de las disidencias de las Farc, según denunció hace tres meses la Defensoría del Pueblo.

Tres días después, su cuerpo fue encontrado en medio de la carretera con varios impactos de bala. Hasta ahora ninguna autoridad se ha pronunciado sobre su asesinato. se ha intentado comunicar con el secretario de Gobierno de Tuluá, Jorge Gallego, quien tuvo un consejo de seguridad a raíz del asesinato de Cardona, pero no se obtuvo respuesta.

Por ahora, no es claro si Cardona había recibido amenazas recientes— de acuerdo con Alexander Tovar, secretario del Interior del Tolima, no se tenía registrada ninguna amenaza—. Pero otra cosa dicen sus amigos: "En los últimos meses, disidencias de las Farc le advirtieron que no podía circular por la la Reserva ProAves Loros Andinos en Roncesvalles".

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Si bien, según el secretario del Interior de Tolima, la investigación está en manos de la Fiscalía, Alex Cortés, director de Proaves teme por lo que pueda ocurrir con sus demás guardabosques, pues  la mayoría de funcionarios que trabajan en las reservas de Proaves en todo el país han tenido que enfrentarse a diferentes problemas de seguridad, especialmente personas externas que intentan apropiarse de sus reservas para extraer madera y para la pesca ilegal.

"Tenemos miedo de lo que pueda pasar con nuestros funcionarios en las reservas que tenemos en todo el país. Porque ya se han presentado situaciones delicadas para la seguridad de nuestros guardabosques, y el asesinato de Cardona puede enviar una mala señal: que si nos matan, solo seremos una estadística más”, concluyó el director de Proaves.

TATIANA ROJAS HERNÁNDEZ
REDACCIÓN MEDIOAMBIENTE