Vida

El cementerio fósil del gran perezoso

El cementerio fósil del gran perezoso

En el año 2011, una expedición de la Sociedad Colombiana de Espeleología se internó en una caverna del municipio de El Peñón (Santander), en el centro del país, en busca de los misterios que pudieran esconderse allí. Lo que encontraron podría convertirse en una pieza fundamental para entender el origen de la fauna que, en la actualidad, habita en nuestro territorio.

El objetivo de la última expedición de Colombia Subterránea –el especial periodístico de que durante los últimos meses recorrió algunas de las cuevas más sorprendentes del país– fue recoger los pasos de aquellos expedicionarios para evidenciar cómo, pese a la importancia de su hallazgo, después de todo este tiempo no se han tomado las medidas necesarias para estudiarlo en detalle. Se trata de los huesos fosilizados de lo que, según indica información preliminar, sería un perezoso extinto de gran tamaño, mamíferos que se extinguieron hace aproximadamente 8 mil años.

La expedición comienza muy temprano, en la cabecera municipal de El Peñón. La mañana está fría y húmeda, pues llovió durante toda la noche. Desde allí nos desplazamos en carro hasta la finca de un campesino, quien, junto con algunos compañeros, nos ayudará a cargar nuestros equipos hasta la caverna, localizada a una hora y media de caminata.

Nuestras piernas se hunden casi hasta la rodilla con cada paso que damos entre la vegetación que, por cuenta de las fuertes lluvias de las últimas semanas, se ha convertido en un terreno fangoso. El sol está casi en su cénit cuando llegamos a la boca de la caverna, cubierta por un denso matorral. Atravesamos la espesa red de chamizos y vemos, por primera vez, la entrada a la caverna La Tronera.

El orificio es una de las estructuras naturales más impresionantes que he visto. La mejor manera de describirlo es haciendo un símil con un gigantesco embudo de roca escarpada, en el que el cono superior mide por lo menos 60 metros de diámetro y la parte más angosta se interna, empinada, en las entrañas de la Tierra. Justo en el punto medio, en una zona resguardada de la lluvia y alejada de la humedad de la cueva, ubicaremos nuestro campamento antes de ir en busca del antiguo perezoso.