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Educación 'modular y apilable', el gran cambio que se avecina

Educación 'modular y apilable', el gran cambio que se avecina

¿Qué tal si en lugar de estudiar una carrera profesional con un currículum estricto, un estudiante pudiera seleccionar, a su criterio, cuáles materias ver y cuáles no? ¿Si un alumno de publicidad o diseño decide reforzar sus conocimientos en un tema aparentemente lejos de su área como big data? ¿Y si ese curso contara como uno de los créditos académicos que necesita para graduarse? ¿Sería posible que, a partir de pequeños cursos, módulos o talleres una persona reciba un título universitario?

De acuerdo con expertos y personalidades académicas a nivel internacional, este es precisamente el futuro de la educación. Esta tendencia, llamada aprendizaje modular y apilable es, a su criterio, el modelo de aprendizaje que predominará en los próximos años, cambiando lo que entendemos como educación.

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Mario Chamorro, director para Latinoamérica de Coursera, le explicó a en qué consiste la educación modular y apilable: “El modelo es como un armatodo, en el que varias piezas individuales se apilan para hacer un edificio. De igual manera, la formación se va construyendo con diferentes módulos. El estudiante tiene la posibilidad de ampliar su conocimiento a su ritmo, de acuerdo con sus intereses o según lo que demande su entorno laboral, y todas esas piezas son las que lo van formando como un profesional muy completo, con un gran abanico de conocimiento”.

Tal vez para quien haya realizado estudios en plataformas en línea este concepto le suene familiar. Sin embargo, lo modular y apilable va mucho más allá de cursos virtuales y promete adueñarse del ecosistema educativo en su conjunto.

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Anant Agarwal, presidente de edX, otra de las grandes compañías de educación virtual a nivel mundial, durante las previsiones sobre el futuro del sector que expuso en rueda de prensa y en su blog personal a finales del 2019, se refirió a este proceso de aprendizaje de la siguiente manera:

“Es la separación de los paquetes tradicionales de aprendizaje (carreras profesionales y maestrías) en trozos de aprendizaje más manejables que también están vinculados a los resultados reales de vida y carrera profesional”.

De esta manera, una persona realiza un curso en línea y, a medida que sus posibilidades de tiempo y recursos lo permitan, realiza otro, y así sucesivamente. Pero lo que hace de esto algo diferente es que la unión de todos estos módulos puede materializarse en un título de maestría debidamente reconocido.

Y esto ya se está viendo. De hecho, universidades de renombre a nivel internacional ya están trabajando de esta forma, precisamente en alianza con plataformas de educación en línea como Coursera, edX, Miríadax, entre otras.

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Para Francisco Estupiñán, investigador en educación virtual, lo que él llama una revolución ya se está vislumbrando: “Vemos alianzas muy interesantes de universidades como Harvard, el MIT, Stanford, Oxford, Cambridge; los Andes y la Javeriana, en Colombia, y muchas otras, que utilizan estas plataformas para llevar sus programas a un público más amplio. Estos programas académicos ya cuentan con formato modular propio de la educación en línea”.

Y añade: “El estudiante completa un módulo y oficialmente la universidad se lo reconoce con un certificado. El alumno puede decirle al mundo laboral que tiene ese conocimiento con el respaldo de la institución. Si completa cierto número de cursos relacionados, puede culminar un programa de maestría y recibir tal título académico”.

Sin embargo, el experto señala que esto es tan solo la punta del iceberg. Lo que se avecina, sostiene, es un cambio mismo en la manera en que las universidades comprenden la formación: “Lo modular no será un asunto solo de la educación virtual. La tendencia indica que en los próximos años habrá una flexibilización de los currículos de tal manera que en el transcurso de un programa profesional será el estudiante el que gestione su propia formación”.

Una nueva transformación 

La pandemia de covid-19 también llegó para acelerar los cambios, y eso ya se ve en algunas universidades colombianas.

Solo por poner un ejemplo, instituciones como el Colegio de Estudios Superiores de Administración (Cesa), la Universidad Nacional y la Universidad de Medellín actualmente utilizan herramientas como Coursera for Campus para complementar sus programas.

Con esto, los estudiantes pueden emplear para sus carreras módulos de aprendizaje alojados en esta plataforma que son dictados por otras universidades, o la misma institución puede crear sus propios contenidos.

“La herramienta ha ayudado a muchos de nuestros estudiantes a continuar sus estudios durante la pandemia al proporcionarles un aprendizaje en línea de alta calidad y relevante para el trabajo”, señaló César Guerra Arroyave, rector de la Universidad de Medellín.

Se espera que esta sea solo la primera parte de un proceso de transformación hacia una nueva forma de concebir la educación superior.

“Por ejemplo, que un estudiante de Ingeniería Multimedia que quiera montar su negocio tome materias de administración y estas cuenten como parte de su formación profesional, sin alargar su carrera en una doble titulación”, menciona el experto, quien asegura que incluso “se prevé que en un futuro esto lleve a que los nombres de las carreras profesionales tradicionales vayan mutando”.

El investigador sostiene que ya hay algunos establecimientos educativos en el mundo que han experimentado con esta posibilidad. Sin embargo, considera que será un proceso lento y diferente en cada contexto: “Las regulaciones de los países pesan mucho a la hora de hacer este tipo de transformaciones. Se pueden dar, pero se requiere voluntad, no solo política, sino de la misma academia. Pero sin duda este será el futuro”, concluyó Estupiñán.

MATEO CHACÓN URDUZ 
REDACCIÓN EDUCACIÓN