Vida

Ayuda a los animales de la calle, en tiempo de cuarentena

Ayuda a los animales de la calle, en tiempo de cuarentena

El covid-19 y la cuarentena han cambiado repentinamente todos nuestros hábitos de vida y también los de nuestras mascotas. Y aunque no lo vemos, porque no salimos a las calles, este nuevo rol de vida afecta a muchos animales en su vida diaria, e incluso en su alimentación.

Por esta razón, diferentes campañas han surgido para promover el apadrinamiento de los animales callejeros que dependían del alimento que los transeúntes les daban, también los que se encuentran en cautiverio y su alimentación y bienestar dependían de los visitantes de los zoológicos.

Para responder a esta emergencia, el Ministerio de Ambiente, Conservación Internacional y las Corporaciones Autónomas Regionales se unieron en una campaña nacional bajo el lema #NoEstánSolos para procurar el acompañamiento de estos animales.

Pero no es la única iniciativa, Conservación Internacional también donó 5.000 dólares al zoológico de Santacruz, ubicado en el municipio de San Antonio de Tequendama, Cundinamarca, y hogar de 780 animales con la idea de garantizar su alimentación.
En las calles de Villavicencio, Cormacarena ha instalado, con el apoyo de la gobernación del Meta, comedores callejeros para perro y gatos, incentivando a la gente a brindar su apoyo con concentrados y alimentación para los animales de la calle.

A su vez, otras seis corporaciones (Cornare, Corpourabá, Corantioquia, Corponor, CAM Y CVS) han organizado estrategias de protección animal en sus territorios, con el objetivo de garantizar la manutención de todos los animales y continuar con la atención en hogares de paso.

En Bogotá, se adelantaron diferentes operativos debido a denuncias realizadas por redes sociales de ciudadanos que reportaban maullidos y ladridos de animales que se encontraban dentro de locales que se dedican a su venta y que, al parecer, quedaron abandonados con la cuarentena.

Debido a esto, el Instituto de Protección y Bienestar Animal llevó a cabo un operativo interinstitucional verificando el estado de los animales que por diversos motivos aún permanecen en los establecimientos de comercio ubicados en la avenida Caracas, en la localidad de Teusaquillo y en la plaza de mercado de El Restrepo.

Participaron también las alcaldías locales respectivas, la Defensoría del Pueblo, el subsecretario de gobierno, Ricardo Agudelo, y la Policía Nacional.

En el caso de la plaza de El Restrepo, durante la intervención a estos establecimientos se encontraron hacinamiento, condiciones de maltrato y algunos animales enfermos e incluso muertos, incumpliendo las medidas contempladas para el cuidado de animales durante el Simulacro Vital.

La Policía Ambiental también inició un proceso de judicialización a uno de los comerciantes por el caso de un erizo albino africano que se encontraba irregularmente en uno de los locales, lo cual está tipificado como tráfico de fauna silvestre, según el instituto.

Es importante recordar que con base en las excepciones del decreto emitido por la Administración Distrital, los animales confinados deben recibir alimentación, bebida y cuidados de higiene dos veces al día, por parte de los responsables de los locales mientras estos permanecieran cerrados.

Por lo tanto, debido a las condiciones en las que se encontraban los animales en los diferentes establecimientos, el director del Instituto de Protección y Bienestar Animal, Nelson Gómez, afirmó que “se estableció un compromiso para que estos lugares trasladaran a los animales a sitios seguros donde puedan estar atendidos en todas sus necesidades de alimentación, cuidado e higiene, bajo supervisión de personal responsable”.

Atención en las calles 

A su vez, el Instituto está comenzando a activar una red de participación ciudadana para la alimentación y el cuidado de animales en condición de calle con delegados del Consejo Distrital de Protección y Bienestar Animal, los consejos locales y personas interesadas. Además de campañas por redes sociales para incentivar la adopción de mascotas callejeras.