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200 horas de trabajo por prenda para poder hablar de Alta Costura

200 horas de trabajo por prenda para poder hablar de Alta Costura

El término ‘alta costura’, en francés ‘haute couture’, hace referencia a la creación de prendas de vestir a la medida, hechas a mano por los mejores artesanos y con materiales de alta calidad, exclusivos e inusuales.

Este concepto, definido por muchos como “la máxima expresión de la moda”, surgió como lo conocemos a mediados del siglo XIX cuando el diseñador inglés Charles Frederick Worth se trasladó a París y ganó el prestigio de vestir a una clientela principalmente formada por la realeza y actrices con diseños únicos e irrepetibles.

Desde entonces, Worth, denominado como el padre de la moda, acuñó el término y también definió algunas bases de la moda actual: firmaba sus prendas, presentaba creaciones con modelos y lanzaba colecciones por temporadas.

Sin embargo, el origen de la alta costura viene de mucho antes. Marie Jeanne Bertin, conocida como Rose Bertin, era la costurera personal de María Antonieta y a ella se le atribuye la imagen opulenta de la monarca.

¿Cómo se hace?

El término alta costura está protegido por ley desde 1945 y la Cámara Sindical de Alta Costura de París, fundada en 1973, es la comisión reguladora que determina qué firmas de la moda son elegibles para ser parte de este selecto grupo. En otras palabras, hay una serie de pruebas o requisitos que fueron actualizados en 1992 para poder usar este título.

Según el portal ‘Business of Fashion’, para calificar como una casa oficial de ‘haute couture’ los miembros deben diseñar ropa hecha por pedido para clientes privados, con más de una adaptación, en un ‘atelier’ (taller) en París con al menos 15 empleados de tiempo completo. Además, deben tener 20 trabajadores técnicos y las colecciones deben contar con al menos 50 diseños originales –tanto de día como de noche– y ser presentadas en enero y julio.

La lista de las casas de alta costura la componen “miembros oficiales”, como Chanel, Dior y Givenchy, “miembros correspondientes” como Valentino, Giorgio Armani Privé y Elie Saab (cuyas sedes se encuentren fuera de Francia) y “miembros invitados” como Zuhair Murad o Iris van Herpen, entre otros.

Alta costura en números

El tiempo es un factor determinante para la elaboración de las prendas de alta costura. Estas requieren un mínimo de 200 horas de trabajo, 1.000 para la confección de un vestido si incluye la labor de bordado y 6.000 o más para crear los vestidos de fiesta más elaborados, con finos bordados y otros embellecimientos, según la revista ‘Vogue’.

Por otro lado, los precios de una pieza de alta costura oscilan entre los 10.000 a 100.000 dólares y en la actualidad existen aproximadamente 4.000 compradoras alrededor del mundo que se encuentran ubicadas principalmente en Rusia, China o Medio Oriente. Una de ellas es la libanesa Mouna Ayoub, quien cuenta con la colección más grande de diseños de alta costura: 1.600 piezas, cada una con un valor de entre 50.000 y 290.000 euros.

Algunas clientas, por ejemplo, han hecho más de 10 pruebas de medidas para sus encargos especiales. Otras optan por realizar un maniquí con sus medidas para evitar los viajes a París.

Las prendas requieren un mínimo de 200 horas de trabajo, 1.000 para la confección de un vestido si incluye la labor de bordado y 6.000 o más para crear los vestidos de fiesta más elaborados

Pasarela ‘haute couture’

Cada enero y julio se realiza la Semana de la Alta Costura de París de acuerdo con cada temporada. A principio de año se presentan las colecciones de primavera–verano, y a mitad, las de otoño–invierno. A estos eventos asisten principalmente clientes, celebridades y la prensa especializada, quienes tienen pocos minutos para apreciar (muchas veces desde la distancia) las exclusivas prendas.

La magia de estas colecciones se presenta en escenarios impresionantes, que muchas veces son creados especialmente para esa ocasión. Chanel, por ejemplo, siempre se destaca en cuanto a su escenografía y a lo largo de su historia ha transformado el Grand Palais en otros ambientes como un bosque de origami, un casino e incluso la sala de espera de un aeropuerto.

Vale la pena mencionar que si nadie adquiere una pieza después de la pasarela, esta se guarda y se presta a alguna celebridad para una alfombra roja. En otras oportunidades, las firmas también les pagan por llevar sus diseños. Otra posibilidad es que termine en los archivos de la firma o exhibida en museos.

Sin alta costura en el país

En nuestro país se suele utilizar este término erróneamente y muchos diseñadores o modistos aseguran que son de alta costura. Como se mencionaba anteriormente, la alta costura solo se hace en París y las firmas deben cumplir dichos requisitos.

Las propuestas de este 2020

Esta semana París se llenó una vez más de moda, extravagancia y nuevas apuestas de estilismo. La agenda de la semana de la alta costura primavera-verano 2020/2021 comenzó el lunes con el desfile de la casa Schiaparelli y finalizó el jueves con la propuesta del primer diseñador camerunés en participar del ‘haute couture’, Imane Ayissi. Sin duda, el evento que se robó todas las miradas fue el espectacular desfile de despedida del diseñador Jean-Paul Gaultier, en el que reunió a sus musas y amigos junto a sus más icónicas creaciones.

CAMILA VILLAMIL NAVARRO
Especial para