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Vivir de los videojuegos, ¿una misión posible?

Vivir de los videojuegos, ¿una misión posible?

Mientras en algunos lugares del mundo como Corea, China y EE. UU. se llenan coliseos enteros con fanáticos de los deportes electrónicos (e-sports) que llegan allí para ver a sus deportistas favoritos escalar hasta lo más alto de los torneos mundiales, en Colombia esta industria está en desarrollo.

No obstante, según cifras de la firma especializada en métricas de videojuegos Newzoo, en el país se trata de un sector que ya mueve más de 372 millones de dólares al año, y se prevé que seguirá creciendo.

Lo que hace algunos años solo se concebía como un pasatiempo o un espacio para estar con los amigos ha mutado a oportunidades de sueldos millonarios, patrocinios de grandes marcas y viajes internacionales.

Ese sueño, el de vivir de los videojuegos, es el rumbo que tomó el colombiano Javier Muñoz hace 10 años.

Janoz, como lo conocen en la escena competitiva, es un deportista profesional de Fifa –el icónico juego de simulación de fútbol–. “Aquí, la mayoría de personas creen que es solo sentarse a jugar, pero son muchas más las cosas que están detrás de ser un jugador profesional”, cuenta Janoz cuando le preguntan sobre los mitos alrededor de su trabajo.

Al igual que en el deporte convencional, cuenta, hay que prepararse física y mentalmente. Hay trabajos con psicólogos, nutricionistas y toda una serie de especialistas que buscan que pueda estar al máximo nivel a la hora de competir contra los mejores del mundo.

De nada a todo

Así como puede pasar en el tenis o en el baloncesto, todo se inició con un niño jugando por diversión en la casa. Disfrutaba de estar con sus amigos, jugar videojuegos y pasar el rato.

Su primer acercamiento con un simulador de fútbol fue hace más de 20 años con Fifa 98. Poco a poco, empezó a destacar por ser de los mejores. Pero solo en el 2009, 11 años después de sus primeros partidos, se estrenó en las competencias.

Unos amigos le contaron que había un torneo con un premio muy llamativo, 2 millones de pesos. “En ese tiempo no había nada, absolutamente nada; entonces dije: ‘Bueno, vamos a ver qué tal me va’. Fui, competí y quedé de segundo a nivel del país”. Señala que ese fue el primer impulso de lo que se convertiría en un futuro exitoso en el ámbito competitivo del Fifa. “Casi no tuve una curva de aprendizaje. Yo subí muy rápido”, confiesa.

En su segundo año, después de ganar diferentes torneos en Bogotá, fue campeón de Colombia en un torneo patrocinado por una gran marca. Allí, el gran premio fue viajar a Brasil, con todo pago, para enfrentarse a los mejores jugadores del gran país suramericano.

“Eso fue toda una locura, era mi primer viaje al extranjero, tenía 17 años; esa vez fui solo y, definitivamente, ese ha sido uno de los mejores momentos de mi vida. La final la gané 6-0 y clasifiqué al mundial en Barcelona, en el que quedé de quinto”, recuerda Janoz con mucha alegría.

En el 2011 llegó a la final del campeonato mundial en Los Ángeles y quedó de segundo. Lo logró en muy poco tiempo, pero reconoce que “hoy es 40 veces más difícil que hace 10 años”.

Ser profesional

Detrás de los títulos se esconde el temor de muchos: tomar la decisión de dedicarse de lleno a ser un jugador profesional. Ese ‘salto al vacío’, dice, fue producto de la suerte.
“Fue una decisión arriesgada. Yo me gradué en Ingeniería Industrial en el 2015 y en esos momentos existían torneos chicos, pero nada profesional”, recuerda.

“Fue una época dura de mi vida, porque estudiaba y no estaba decidido. Por cosas del destino, y creo que por suerte, no me salió trabajo y me fue mal en algunas entrevistas a las que asistí. Luego, salió un torneo muy grande de Fifa en Chile. Fui y me lo gané”. Ese fue el momento en el que realmente entró al circuito profesional.

Hace 10 años era un hobby. Ahora todos los profesionales tienen sueldos altísimos: Faker, considerado como el mejor jugador de League of Legends del mundo, facturó más de un millón de dólares el año pasado, según el portal Esportsearnings.com. Cientos de pro-players compiten en un nivel muy alto. Pero lograrlo parte de visualizarlo como una carrera: “Los más jóvenes dicen: ‘Voy a ser jugador profesional’, y se lo toman muy en serio”.

Después de mucho trabajo y horas de experiencia consiguió el patrocinio de un gigante del consumo como Red Bull y el respaldo de su equipo, Infinity, quienes se encargan de garantizar las condiciones para actuar en el mejor nivel.

Javier Muñoz 2

Janoz es patrocinado por la gigante del consumo Red Bull y su equipo, Infinity.

No es un secreto que la juventud es una carrera contrarreloj también en los deportes electrónicos. Janoz cree que no hay inconveniente con tener más de 30, pero reconoce que son los de 17 y 18 quienes están encabezando los listados. Por ahora, se ve haciendo lo que más le gusta, pero no descarta dedicarse en el futuro a entrenar y guiar a otros.

Necesitamos culturizar a todo el país, a las marcas y a las familias, porque estoy seguro de que en algunos años los e-sports van a superar la popularidad de los deportes tradicionales

Sin embargo, considera que a pesar de que el nivel en Colombia es bastante alto, quienes apenas están comenzando la tienen muy difícil. Entre estereotipos y poca financiación, los talentos de este segmento pueden pasar en las sombras.

“Es muy duro sobresalir sin apoyo. Necesitamos culturizar a todo el país, a las marcas y a las familias, porque estoy seguro de que en algunos años los e-sports van a superar la popularidad de los deportes tradicionales. Necesitamos que todos lo sepan”.

¿Cómo funciona la competencia de Fifa?

Jugadores como Janoz deben superar las clasificatorias, ganar y ascender en el escalafón para empezar a llegar a los torneos presenciales, que se juegan en diferentes ciudades del mundo. Los enfrentamientos son 1 a 1 en rondas de eliminación directa.

Cuando el torneo es virtual, cada deportista utiliza sus jugadores, los cuales obtiene con dinero propio, y que en el caso de este colombiano ya están valorados en cerca de 9 millones de pesos. Cuando se trata de torneos presenciales, los deportistas pueden usar a cualquier jugador virtualizado disponible, cuidando no sobrepasar las medias de puntaje autorizado.

JUAN DAVID MORALES
REDACCIÓN TECNÓSFERA
Twitter: @Juandamo