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La mujer que escribió el código para lograr la misión Apolo 11

La mujer que escribió el código para lograr la misión Apolo 11

Hoy hace 50 años fue lanzado en la Florida, Estados Unidos, el cohete Saturno V, dando inicio a la misión Apolo 11, un proyecto que hoy es celebrado como un "salto gigantesco para la humanidad", como lo resumió el astronauta Neil Armstrong, pero que tuvo momentos críticos y de mucha tensión, en el que sobresale precisamente el papel de una mujer de las primera mujeres programadoras de la historia: Margaret Hamilton.

Ingeniera de sistemas y matemática. En 1969, siendo directora de la División de Ingeniería de Software del MIT, escribió el código que permitió al Apolo 11, y al ser humano, llegar a la Luna por primera vez en la historia. En el camino por hacerse espacio en un medio en el que la mayoría eran hombres, esta mujer, nacida en 1936 cambió las cosas: esta es su historia.

Inició sus estudios de Matemáticas en la Universidad de Michigan y se luego al Earlham College, en Richmond, Indiana, donde se graduó en 1958. Aunque hasta el momento todo parecía funcionar, ella ha contado en entrevistas que "su sueño era continuar sus estudios, pero tuvo que trabajar como profesora de matemáticas y francés en un instituto y para costear la carrera de su marido en Harvard".

Fiel a ella misma, entró más adelante a estudiar matemáticas abstractas en la Universidad de Brandeis. Con solo 24 años entró a trabajar en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), donde comenzó involucrándose en diferentes proyectos de meteorología y llegó a convertirse en directora de la división de ingeniería de software. 

"Vi un anuncio en el periódico del MIT que pedía ingenieros de sistemas y software para enviar hombres a la Luna. Y pensé que era una buena idea enviar a unos cuantos que conocía bien lejos... La verdad es que me quedé con ganas de enviar unos cuantos más", bromeó Hamilton en una entrevista ofrecida a La Vanguardia el pasado año.

Aunque el término sea común en la actualidad, informes de investigación sobre su vida cuentan que para ese entonces sonaba un poco fantasioso hablar de "desarrollo de software". Sin embargo, Hamilton se destacó por sus aportes en el MIT y hoy en día es reconocida por esta institución. 

De hecho, el MIT en su cuenta de Twitter hizo un comparativo el pasado 10 de abril entre Katie Bouman, la joven que descubrió el algoritmo para tomar la primer fotografía de un agujero negro y Margaret Hamilton.

El primer desarrollo de Hamilton durante su trabajo sería, sin saberlo, fundamental para lograr la misión Apolo 11 con éxito. Este consistió en un sistema de emergencia, creado a partir de un código de programación que el equipo, bajo su dirección,  escribió.

Fuentes biográficas indican que ella aprendió a programar sola. Un hecho sorprendente frente a este programa, que permitía realizar cálculos durante la misión y contaba con un sistema de detección de errores capaz de avisar a los astronautas en caso de que se produjese un hecho inesperado, como el que precisamente tuvo lugar el 20 de julio de 1969

Minutos antes del alunizaje, es decir el descenso controlado sobre la Luna, ocurrió un problema porque las máquinas que soportaban la operación de la misión estaban ejecutando demasiadas tareas al tiempo.

El software desarrollado por el grupo de Hamilton permitió que la computadora sobrecargada del Módulo Lunar se reiniciara, eliminara tareas sin importancia y guiara a los astronautas a un aterrizaje seguro. Momento en el que los astronautas de la misión pudieron acudir a su programa.

Así, su trabajo fue crítico para el éxito de los seis viajes a la Luna entre 1969 y 1972. Esto llevó a Margaret Hamilton a ser conocida como la "Madre de la cuerda", que era una descripción adecuada para su papel y se refería a la forma inusual que los programas de computadora fueron almacenados en las computadoras de la guía de Apolo.

"Lograr que los programas fueran correctos era responsabilidad de la Sra. Hamilton, la 'Madre de la cuerda'. Era un trabajo preciso y requería documentar cada decisión y cada línea de código con una explicación completa de lo que hizo y cómo sus acciones afectaron al resto de el programa", dice una publicación especial de Google Arts & Culture en su honor.

Incansable y no conforme con lo alcanzado, esta científica fundó a sus 50 años de edad Hamilton Technologies, una empresa enfocada en la prevención de errores de software. Además de sus aportes en las misiones espaciales, vale la la pena recordar a Hamilton cada vez que hoy leemos sobre proyectos de computadora que superan el presupuesto o nos entregan errores fatales.

Actualmente Margaret Hamilton es consejera delegada de su empresa y su carrera profesional fue reconocida el 22 de noviembre de 2016 con la Medalla presidencial de la Libertad, el premio civil más importante de los Estados Unidos,  otorgada por el presidente del país que en ese entonces era Barack Obama.

"Ella simboliza a esa generación de mujeres anónimas que ayudaron a enviar a la humanidad al espacio", dijo Obama durante la ceremonia. 

En 2017, fue una de las pocas mujeres de la Nasa en ser inmortalizada como una figura de Lego. En el 50 aniversario del primer aterrizaje lunar, Hamilton, de 82 años, es reconocida por su indudable aporte en que esta misión fuera culminada con éxito.
@TecnosferaET