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¿Cómo empezar a emprender?, entender bien el negocio es la clave

¿Cómo empezar a emprender?, entender bien el negocio es la clave

Emprender e innovar no es tarea sencilla; de hecho, muchos negocios fracasan incluso antes de haberse creado por no definir muy bien la idea de negocio y tener problemas al pasar de la idea a la acción. Y aunque día a día salen ideas nuevas, es necesario hacer un proceso de autodescubrimiento desde el emprendedor, enfocado en el propósito y el proyecto de vida.

“Si detrás del emprendimiento existen otras motivaciones en primer lugar, como motivación hacia el dinero, reconocimiento o incluso responder una necesidad en el mercado, es posible que la curva del fracaso se dé de una manera muy pronta, porque al final el dinero nunca será suficiente y las necesidades del mercado pueden cambiar”, señala Olga Lucía Escobar, jefe del Centro de Emprendimiento e Innovación de la Universidad de la Sabana.

En muchas ocasiones, los emprendimientos se hacen por necesidad, porque las personas necesitan sacar adelante a su familia y montan un negocio. No obstante, Escobar explica que es importante encontrar en dónde convergen sus habilidades y su pasión y dónde esa idea de negocio y propuesta de valor puede generar frutos económicos, generación de empleo o solucionar problemas en el mercado.

Por su parte, Andrea Ávila, directora del Centro de Emprendimiento UR Emprende, de la Universidad del Rosario, señala que es necesario entender el problema y que, en definitiva, haya unas necesidades. “Ahí es donde los emprendedores se enfrentan luego a fracasos o que su producto servicio no responde a lo que buscan. Y esto se hace generando empatía, preguntando, investigando a través de la tecnología. La gente pone sus preocupaciones y necesidades muchas veces en redes”, precisa.

Otro factor clave es hacer encuestas, hacer focus group, buscar en fuentes secundarias para entender qué otras soluciones se están dando en el mercado y cómo se pueden mejorar y construir una solución a partir de una necesidad.

“Mi consejo para los emprendedores que están iniciando es que inviertan lo menos posible y creen un producto mínimo viable y definan muy bien esos indicadores que quieren resolver a través de la validación de ese prototipo. Saber si las personas estarían dispuestas a pagar por esos servicios”, agrega Escobar.

Entonces, a partir de ese ejercicio, se puede avanzar para hacer un primer encuentro comercial, hacer una primera venta e idea, ya el modelo de negocio para avanzar a una siguiente etapa en el proceso innovador.

Otro aspecto fundamental para tener en cuenta es el de buscar apoyo para hacer prosperar su idea.“Hay que retroalimentar siempre las soluciones. Emprender no es una tarea fácil, pero a veces los emprendedores creen que deben lanzarse solos contra el mundo y no saben que tienen algunas entidades que los pueden ayudar a solucionar sus problemas”, puntualiza Ávila.

No siempre es crear algo nuevo

Aunque para muchas personas innovar sea sinónimo de inventar algo que nadie ha pensado jamás. Una forma de innovar es hasta copiar algo que ya existe, mejorarlo, adaptarlo y colocarlo en otro escenario, en otro contexto.

Ávila es enfática en que “innovar significa crear algo que es diferente y que se puede comercializar. Yo entiendo el problema, focalizo el problema, genero unas ideas, creativas y puedo articularlas, puedo coger una idea que ya existe y la mejoro. O hacer procesos de innovación”.

Escuchar al cliente es necesario. Porque la innovación no nace de uno solo, sino también desde afuera. “La innovación no se basa solo en crear algo nuevo, sino en qué puedo hacer para darle valor a algo que ya se ideó”, agrega Ávila.

Con un pensamiento similar, Escobar explica que hay diferentes tipos de innovación. “La innovación puede estar dada por la invención total de un producto o servicio, pero esa no es la realidad de nuestro país, porque lo que se busca en procesos con emprendedores es que sea una innovación incremental y cómo se puede generar un valor adicional a algo que ya se haya inventado”, dice.

Entidades de apoyo

Buscar orientación y apoyo es bueno y hay actores para cada una de las fases. “Los actores principales son los que generan capacidades y capacitan en conocimiento y en emprendimiento”, manifiesta Escobar.

Para aquellas personas que quieran emprender, hay oportunidades desde las cámaras de comercio, las secretarías de desarrollo económico, las alcaldías, en general, o desde las universidades o el Sena. “Esta fase es de completo aprendizaje”.

Más adelante, cuando el emprendedor pasa de la idea a la acción, puede ingresar a una incubadora, que les ayudará con conocimientos o acercamiento al mercado, validación de sus prototipos o, incluso, creación de estos.

Hay muchas incubadoras; de hecho, en las universidades hay algunas cerradas al público estudiantil, pero hay otras –como la de La Sabana o la Universidad del Rosario– que son abiertas.