Política

Vuelve el 'fantasma' de cambiar los acuerdos de paz

Vuelve el 'fantasma' de cambiar los acuerdos de paz

El ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, lanzó esta semana una propuesta de consecuencias imprevisibles en el escenario político: explorar la búsqueda de un acuerdo para modificar la implementación de lo firmado en La Habana.

Holmes Trujillo, quien actuó como vocero del uribismo en la campaña del No para el plebiscito, sugirió examinar “si conviene o no hacer algunos cambios hacia adelante (en la implementación del acuerdo), sin afectar siquiera el texto del acuerdo”.

Pero se respondió a renglón seguido: “Yo, humildemente, digo con toda claridad que sí es bueno abrir esa posibilidad”.

La propuesta fue hecha en medio de un debate de control político para evaluar el cumplimiento del acuerdo con las Farc.

Lo dicho tiene un gran peso, no solo por venir del ministro de Defensa, sino por la jerarquía que se le reconoce en el uribismo. Holmes Trujillo fue compañero de fórmula de Óscar Iván Zuluaga a la presidencia en 2014 y compitió por la candidatura presidencial con Iván Duque. Dentro del uribismo, algunos lo ven como un probable aspirante a la presidencia en 2022.

Un duro pulso

Pero ¿qué probabilidades hay de que la propuesta de Holmes Trujillo cale?
Más allá de las posibles intenciones del Ejecutivo y del Centro Democrático, la posibilidad de cambiar sustancialmente lo pactado en Cuba son muy escasas, según diversos analistas consultados por , “tanto por razones políticas como jurídicas”.

De hecho, hace apenas un año se vivió un pulso por las objeciones que presentó el presidente Duque a la ley estatutaria de la JEP. Después de una dilatada discusión, el Gobierno y los sectores promotores de hacer modificaciones al acuerdo fueron derrotados en el Congreso.

Y nada hace pensar que ahora será distinto. Más se tardó el ministro de Defensa en lanzar su propuesta que los sectores defensores del acuerdo en salir a rechazar esta posibilidad.

“Cuando el Gobierno por fin encuentra norte, decide emprender un nuevo intento de reforma al acuerdo de paz. En tiempos de unión, le apuestan a la polarización. No cuenten con nosotros para esa quijotada”, expresó el congresista de Cambio Radical José Daniel López.

En el mismo sentido se pronunció el senador de ‘la U’ Roy Barreras, quien además fue parte de la mesa de negociación en La Habana.

“¿De verdad se van a devolver a las fracasadas objeciones? ¿Esa es su preocupación en la pandemia?”, se preguntó Barreras.

Esta controversia se da justo la misma semana en la que el Centro Democrático citó a un debate de control político sobre “los incumplimientos al acuerdo por parte de las Farc”.

Las congresistas del uribismo señalaron que, según las cifras que manejan, “solo el 85 por ciento de los miembros de las Farc reportados en 2017 continúan en el proceso”. Según la senadora María del Rosario Guerra, ese grupo no tuvo “ni reincorporación total ni entrega total de armas”.

Más allá de la controversia política, la posibilidad de modificar la implementación del acuerdo tiene otro escollo: lo pactado ya hace parte del bloque de constitucionalidad.

“La modificación de los acuerdos de La Habana no puede suceder si no ha pasado por un trámite constitucional y por un trámite legal que se requiere por tratarse de un acuerdo de Estado”, apuntó el profesor de la Facultad de Ciencia Política de la Universidad Sergio Arboleda César Niño, quien señaló que estas propuestas “son una falta de cálculo”.

Al margen de la viabilidad de que la propuesta de Holmes se haga realidad, observadores políticos ven innecesario meter al país en una discusión que en medio de la pandemia no es tan urgente.

Lo claro es que esta propuesta del ministro de Defensa –como lo aseguró el profesor Niño– se da en momentos en que el Gobierno Nacional y especialmente las Fuerzas Militares se encuentran “golpeadas por escándalos”, como el de los llamados ‘perfilamientos’ a periodistas y líderes sociales y las filtraciones de la operación Bastón.

“Hay salidas en falso por parte de la administración Duque en términos de seguridad, a lo que se suman los problemas en el interior de las Fuerzas Militares, los escándalos. Hay que entender las cosas en ese contexto”, dijo el profesor Niño.

Una foto inédita

Un ejemplo de la dificultad de lograr un pacto político para hacer ajustes a la implementación del acuerdo fue lo sucedido en octubre de 2018, cuando el Centro Democrático, en cabeza de su máximo líder, el senador Álvaro Uribe, y los defensores del acuerdo de paz, lograron un consenso en la Comisión Primera del Senado en lo que tiene que ver con el juzgamiento de los militares en la JEP.

Esto llevó a una foto histórica, en la que aparecían en un mismo escenario duros contradictores como el senador Gustavo Petro y congresistas de la Farc con connotadas figuras del uribismo y la mediación del senador liberal Luis Fernando Velasco. No obstante, con el paso del tiempo el acuerdo se diluyó y la norma finalmente se hundió por falta de trámite.