Política

La lucha contra minas antipersona en oleoducto Caño Limón-Coveñas

La lucha contra minas antipersona en oleoducto Caño Limón-Coveñas

En 33 años de operación el oleoducto Caño Limón-Coveñas ha sufrido más de 1.500 atentados por parte de grupos armados ilegales.

Sin embargo, estos actos contra la infraestructura petrolera no solamente afecta a la industria y al ecosistema cuando se derrama el crudo. Aquí también se está poniendo en peligro la vida de los habitantes de los departamentos por donde pasa el oleoducto, que son Arauca, Boyacá y Norte de Santander.

Así lo denunciará este martes la oficina del Alto Comisionado para la Paz, que expondrá el número de víctimas por cuenta de las minas antipersona instaladas en inmediaciones del oleoducto.

"Cuando se afecta la infraestructura que transporta el petróleo se pierden vidas, se daña el medio ambiente, se afecta el desarrollo sostenible de las comunidades y todo ello por una conducta que viola los derechos fundamentales de los colombianos y que en el siglo XXI, que es el siglo de los derechos, es rechazada por toda la comunidad. Es momento de que el Eln entienda que dañando el medioambiente y afectando la economía de los colombianos lo único que logran es alejarse de la paz", aseguró Miguel Ceballos, alto comisionado de Paz.

Es momento de que el Eln entienda que dañando el medioambiente y afectando la economía de los colombianos lo único que logran es alejarse de la paz

Esta práctica, que según el Gobierno usa con mayor frecuencia el Eln, ha dejado entre 1991 y el 30 de junio del 2019, 324 víctimas, entre civiles y miembros de la Fuerza Pública.

En los datos del Gobierno, que este martes presentará una campaña para luchar contra este crimen, hay 21 civiles y 46 miembros de la Fuerza Pública muertos, siendo Tibú, en Norte de Santander, el municipio que mayor número de víctimas mortales registra, con 30 casos.

Desde 1991 la Fuerza Pública ha realizado 700 operaciones de desminado en la zona del oleoducto y ha logrado destruir 1.712 artefactos. El 2012, con 419, fue el año en el que más minas fueron destruidas.

"No puedes olvidarse que los dueños de Ecopetrol somos todos los colombianos, pues una empresa que al tener el 80 por ciento de sus acciones en manos del Estado pertenece a todos los colombianos. Y los más de 400.000 accionistas son ciudadanos que invierten sus ahorros en la empresa y los demás accionistas son los cinco fondos de pensiones más grandes del país. Pegarle al tubo es pegarle al bolsillo de los colombianos y a los recursos de los pensionados", enfatizó Ceballos.