Política

El periódico estadounidense que tumbó a un presidente colombiano

El periódico estadounidense que tumbó a un presidente colombiano

Una publicación de un diario estadounidense, referenciado en libros de historia como el diario ‘La Prensa’, de comienzos de 1867, llevo al banquillo de los acusados al entonces presidente Tomás Cipriano de Mosquera.

La publicación se dio en un ambiente convulsionado. El Congreso ya traía enormes discrepancias con el Presidente por su autoritarismo y sus tensiones con la Iglesia.

Por ejemplo, durante su mandato impulsó el proyecto que establecía la conversión en deuda pública de los bienes de la Iglesia y las comunidades religiosas, lo mismo que los bienes de los colegios y los establecimientos de beneficencia.

El escándalo revelado por el diario hacía referencia a la compra de un buque de guerra, conocido como Vapor Rayo, adquirido por Colombia a Estados Unidos. El artículo contenía dos hechos inquietantes.

El Gobierno hizo esta operación sin la autorización legal del Congreso, que solo se enteró a través de la publicación.

El Gobierno le mintió a EE. UU. al informarle que el buque era para la armada local, cuando en realidad era para apoyar a Perú en la Guerra del Pacífico.

Además, según indica el libro ’Colombia y la diplomacia secreta’ del historiador Diego Uribe Vargas, para la época el país aún no había acabado de pagar los tres buques que había comprado anteriormente.

En efecto, la Cámara de Representantes el día 8 de marzo de 1867 decidió solicitar al poder Ejecutivo exactitud por el hecho revelado en el periódico estadounidense.

“Sin embargo, el gobierno guardó silencio y 20 días después, al concretarse la llegada del buque a costas colombianas, el secretario del Tesoro envió una nota al Legislativo en la cual se afirmaba que el Gobierno no había dispuesto la compra de ningún buque de guerra y que el Vapor Rayo pertenecía al gran general Tomás Cipriano de Mosquera”, apunta Uribe Vargas en su libro.

Al evidenciarse que, efectivamente, el buque había sido adquirido para Perú, el parlamento decidió enjuiciar al Presidente de la República por este y otros hechos.

La situación llevó a la oposición a derrocarlo el 23 de mayo de 1867, día en que una partida del Ejército ingresó a la casa de gobierno en medio de la noche, lo apresó y permitió la toma del poder del general Santos Acosta.

Mosquera fue hecho prisionero en el Observatorio Astronómico de Bogotá donde permaneció poco más de una semana.

El 30 de septiembre de 19867 orgulloso y altivo, se presentó a juicio en el Congreso luciendo su uniforme y su constelación de condecoraciones. Mosquera fue condenado a dos años de prisión, finalmente conmutados por destierro. Además, se le condenó a pérdida del empleo por cuatro meses así como de los derechos civiles y políticos. Pero lo que debió de herir en lo hondo fue la pena de doce pesos de multa.