Política

El duro pulso en Colombia por regreso de Cuba a lista negra de EE. UU.

El duro pulso en Colombia por regreso de Cuba a lista negra de EE. UU.

La decisión que tomó la administración del presidente saliente de EE. UU., Donald Trump, de reintegrar a Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo desató todo un pulso político en Colombia, el cual ha provocado incluso que algunos sectores empiecen a pedir que el gobierno de Iván Duque tome “decisiones de fondo” frente a las relaciones con la isla.

Pocos días antes de que Trump abandone la Casa Blanca, el secretario de Estado, Mike Pompeo, dio a conocer la decisión que puede potencialmente complicar las posibilidades de que el mandatario entrante, Joe Biden, reanude rápidamente los acercamientos con La Habana.

Este hecho desató todo un pulso en Colombia. Mientras la oposición respaldó a Cuba y le pidió al gobierno de Duque reanudar las negociaciones con el Eln, la bancada del Centro Democrático aseguró en una carta enviada al jefe de Estado que “esto demuestra, una vez más, que el régimen castrista auspicia y alberga terroristas”.

(Vea también: ¿Qué fue lo que le pidió grupo de congresistas a Duque sobre el Eln?)

Los congresistas del uribismo pidieron “una revisión cuidadosa, y decisiones de fondo, respecto a las relaciones con el régimen cubano liderado hoy por Miguel Díaz-Canel”.

No obstante, uno de los pronunciamientos más vehemente vino de parte de los exnegociadores de paz del Gobierno en La Habana Humberto de la Calle y Sergio Jaramillo no solo defendieron el papel de Cuba sino que argumentaron que sin el compromiso y el aporte de ese país “no habría habido acuerdo de paz en Colombia”.

“Como representantes del gobierno de Colombia, con todas las diferencias que podamos tener con el régimen de Cuba, estamos obligados a reconocer y agradecer el espíritu generoso y el profesionalismo que desplegó Cuba a favor de la paz de Colombia”, manifestaron los exnegociadores de paz, en un comunicado conocido este viernes.

Estamos obligados a reconocer y agradecer el espíritu generoso y el profesionalismo que desplegó Cuba a favor de la paz

En el texto, De la Calle y Jaramillo agregan que “es entonces un despropósito y un acto de ingratitud estatal sin par con la República de Cuba que, en el marco de negociaciones similares con el Eln, el gobierno de Iván Duque haya exigido la entrega a las autoridades colombianas de los miembros de esa delegación, en contra de los protocolos firmados por el gobierno de Colombia y los garantes internacionales, que exigen regresar a los negociadores del Eln a sus lugares de origen en caso de rompimiento de las conversaciones”.

Para los exmiembros del equipo negociador del Gobierno en Cuba, la petición de la bancada del Centro Democrático de “revisar de fondo” las relaciones con la isla tiene “características de incoherencia”. 

“Ahora el Centro Democrático, partido de gobierno, reclama con característica incoherencia que se ‘tomen decisiones’ contra Cuba, olvidando que su jefe Álvaro Uribe como presidente de Colombia solicitó a Cuba que recibiera una delegación del Eln para iniciar conversaciones exploratorias de paz. Entre 2005 y 2007, hubo ocho rondas de negociaciones infructuosas en La Habana ente el gobierno Uribe y el Eln”, dice uno de los puntos del comunicado.

“Lo que está en juego no es entonces solamente la paz con el Eln o las relaciones de los Estados Unidos con Cuba, sino la posibilidad misma de llevar a cabo negociaciones de paz”, agregan De la Calle y Jaramillo.

Vea aquí el comunicado de Humberto de la Calle y Sergio Jaramillo
De la Calle y Sergio Jaramillo