Política

El cacerolazo también llegó al Congreso

El cacerolazo también llegó al Congreso

El cacerolazo, esa inédita forma de protesta para los colombianos, y que irrumpió con fuerza tras el Paro Nacional, del pasado jueves 21 de noviembre, alcanzó hoy las instalaciones del Congreso de la República.

El cacerolazo, esa inédita forma de protesta para los colombianos, y que irrumpió con fuerza tras el Paro Nacional, del pasado jueves 21 de noviembre, alcanzó hoy las instalaciones del Congreso de la República.

Hacia el mediodía de hoy, empleados y funcionarios de la rama legislativa, salieron a manifestarse en los balcones interiores del Edificio Nuevo del Congreso. Entre sus consignas, corearon: “Dilan no murió a Dilan lo mataron”, en una clara aclaración de los empleados de cómo perdió la vida Dilan Cruz, el estudiante de 18 años, joven que permanecía recluido en el hospital San Ignacio de Bogotá desde el pasado sábado, cuando ingresó por un trauma que le causó el impacto originado por un miembro del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) de la Policía Nacional.

El cacerolazo, que empezó en la noche del jueves en los barrios recostados sobre los cerros del centro de la capital, cercanos a la Casa de Nariño, se ha expandido por todo el país.

Aquella noche, en cuestión de segundos, el sonido seco del golpeteo se extendió por toda la Sabana, y luego su eco llegó a otras ciudades. Muchos golpeaban sus tapas, ollas, cacerolas en las ventanas y balcones. Sin embargo, otros se lanzaron en romería a las calles en una manifestación que nunca antes se había dado en el país.

De este han sido protagonistas personas mayores, mujeres en piyama, vecinos del barrio, abuelas con sus nietos, familias enteras, todos caminando de manera pacífica entre las calles.

Y ahora que llega al corazón del poder legislativo, precisamente en donde tienen sus oficinas algunos de los más influyentes congresistas de distintas vertientes ideológicas.

Esta es la segunda manifestación de este tipo que se da en el Congreso. En la noche del lunes, algunos integrantes de la oposición en la Cámara de Representantes llevaron cacerolas, las hicieron sonar y pidieron al presidente Duque escuchar los reclamos de la población colombiana.