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Así han sido las últimas horas de Uribe, tras las elecciones

Así han sido las últimas horas de Uribe, tras las elecciones

Los resultados de las elecciones de este domingo, que no le fueron favorables al Centro Democrático, obligaron al expresidente Álvaro Uribe a permanecer las últimas 48 horas refugiado en su casa de Rionegro, en Antioquia.

Uribe voló muy temprano el domingo hasta Bogotá, a donde llegó para votar y, luego de unos breves encuentros con algunas personas, se regresó a Ríonegro, en el oriente antioqueño. Allí almorzó con su familia y se dispuso a esperar los resultados de las elecciones.

El jefe del Centro Democrático tenía muchas expectativas alrededor de los resultados. Él tenía mucha confianza en que podría ganar la alcaldía de Medellín, en que a Miguel Uribe le iría bien en Bogotá, en que se podría ganar la gobernación de Córdoba, entre otros.

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Durante buena parte del día mantuvo contacto con Nubia Stella Martínez, la directora del Centro Democrático. Le preguntaba sobre cómo iban las cosas, y ella le entregaba los datos que tenía.

Pero al comenzar a conocer los resultados, a este hombre que prácticamente había ganado todas las elecciones en las que se había hecho contar, la ilusión se le fue desvanenciendo.

Por eso, a las 6:32 de la tarde del domingo, desde su casa de Ríonegro trinó: “Perdimos, reconozco la derrota con humildad. La lucha por la democracia no tiene fin”.

Tras esto, Uribe realizó algunas llamadas y recibió otras.

Quienes hablaron con él aseguran que no se le sentía el tono de estar molesto, más bien reflexivo. Dicen que escuchaba y hacía unos comentarios más bien breves, casi siempre analizando los resultados de las urnas.

El lunes madrugó, como de costumbre. Llamó a algunos de sus candidatos ganadores para felicitarlos. Pero también fueron muchas las llamadas que recibió de diversas partes del país.

Algunos llamaban para decirle que las cifras del Centro Democrático eran alentadoras y que se había mejorado en cuanto a los cargos y curules ganadas. También fueron varias las llamadas de otros para pedirle que les ayudara con recomendaciones para el tema de escrutinios.

Uribe sacó tiempo para ir al establo que hay en el predio y prestarles un rato de atención a los caballos que mantiene en la pesebrera.

En la mañana de este martes, el senador regresó a Bogotá para estar pendiente de las sesiones del Senado, algo que para él es sagrado, en lo que tiene que ver con su asistencia.

Incluso en las últimas 48 horas su actividad en Twitter, que es muy prolífica, ha sido mínima. Destacó, por ejemplo, un gráfico de su partido en el que revela las cuentas de lo ganado en los comicios.

Todavía no les ha dicho nada a los miembros de su bancada, pero están convencidos que habrá una reunión para que de manera conjunta se avalúen los resultados.

Pero Uribe ya lo dijo en el trino del domingo, él sabe que “la lucha por la democracia no tiene fin” y por eso desde ya comenzará a evaluar la carrera por la Presidencia en 2022.

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