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Zozobra y miedo de familias confinadas y bajo fuego cruzado en Cauca

Zozobra y miedo de familias confinadas y bajo fuego cruzado en Cauca

Ya son por lo menos 100 familias las que están en medio de un fuego cruzado en la zona rural de Suárez, en el norte del Cauca. Llevan una semana, sintiendo miedo y zozobra por los enfrentamientos entre el Ejército y presuntos disidentes de la Farc que se autodenominan como el grupo ‘Jaime Martínez’ y el cual es liderado por un hombre a quien le dicen 'Majin Boo' y que combate junto a los ilegales‘ Mamá Juana’ y ‘Julián’.

Los campesinos, que han quedado entre las ráfagas de fusiles, viven en las veredas Bella Vista, El Naranjal, Bajo La Esmeralda y Los Mangos; algunos forman parte del Consejo Comunitario de Suárez, integrado por afrodescendientes de la región, así como hay otros labriegos que son indígenas del resguardo Cerro Tijeras. Otros habitantes son miembros de la Asociación de Trabajadores Campesinos de la Coordillera de Suárez (Asocordillera). Muchos de ellos tuvieron que abandonar sus tierras, montados en buses escaleras, las cuales son conocidas en esta región como ‘chivas’, llevando apenas lo básico, entre ropa y otras pertenencias. Una parte de estos pobladores llegaron al salón comunal de Bella Vista. 

Por esta situación, que se inició con 39 familias afectadas y ahora se habla de un centenar, la Red de Derechos Humanos del Suroccidente Colombiano y la Defensoría del Pueblo reportaron que son ya 400 personas afectadas que han buscado la manera de moverse a sitios próximos donde puedan estar seguras. Pese a que muchos salieron de sus hogares, algunos regresaron a sus viviendas, donde también permanecen en confinamiento.

“Fue la balacera más tremenda y tocó irse porque uno teme que la familia quede herida o la maten, y hasta a uno mismo”, dijo Ignacio López, uno de los campesinos en situación de desplazamiento que bajó a Bella Vista y llegó al recinto comunal, donde la Alcaldía de Suárez, la Gobernación del Cauca y estamentos de defensores de derechos humanos han entregado colchones y ayudas.

“Antes habíamos visto a hombres armados y se escuchaba el tiroteo, pero ahora esto se puso peor”, dijo una de las mujeres que también está con su familia en situación de desplazamiento y que no dio su nombre por temor a los violentos.

Tan grave está este panorama que hasta una delegación de la Defensoría del Pueblo con representantes de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia (MAPP) de la Organización de Estados Americanos (OEA) que había llegado a la zona para verificar y garantizar el cumplimiento de los derechos a la comunidad, denunció haber quedado en medio de ese fuego cruzado.

“Lo anterior, además de constituir una infracción al Derecho Internacional Humanitario y de poner en riesgo la vida e integridad del personal humanitario, bloqueó la posibilidad de atender alrededor de 400 personas, entre las que se encuentran niños, niñas y adultos mayores”, informó la Defensoría.

Este domingo, las autoridades indicaron que los enfrentamientos habían disminuido, pero sigue la zozobra para la ciudadanía que sigue confinada.

Fue la balacera más tremenda y tocó irse porque uno teme que la familia quede herida o la maten, y hasta a uno mismo

En la Defensoría, así como los delegados de la MAPP OEA solicitaron a la Gobernación del Cauca y al Ministerio del Interior establecer un corredor humanitario para llevar ayudas, entre alimentos, frazadas, colchones y artículos de aseo personal a quienes han salido hacia el salón comunal de Bella Vista y a otras zonas aledañas, con el fin de proteger sus vidas.

El alcalde de Suárez, Hernando Ramírez, dijo que espera que los combates se controlen y así lograr que estas familias regresen a sus viviendas. Espera que este proceso se haga prontamente. Aseguró que en este momento se les está brindando apoyo.

Estos combates, que llevan una semana, dejaron herido el lunes pasado al sargento Segundo Álvaro Alexánder Hernandez, quien pese a haber sido llevado en helicóptero a Cali (Valle del Cauca), debido a la gravedad de su estado falleció en una clínica del sur de la capital de este último departamento. Su deceso se conoció el martes.

Así mismo, hay tensión en Morales, otro municipio del norte caucano, luego de que la semana pasada, hombres del que sería el mismo grupo de disidentes ‘Jaime Martínez’ repartieron panfletos en el cabildo Chimborazo Honduras. De acuerdo con Elías Cometa Chaté, secretario general del cabildo, estos panfletos se dirigen a la población para que no vote por corruptos en las elecciones departamentales y municipales que se realizarán en el país, en octubre próximo. En una de las masivas se lee “no dejar comprar sus conciencias con un bulto de cemento’.

No obstante, el líder indígena manifestó que los desconocidos no llegaron de manera violenta y la comunidad no les habría visto que portaran algún tipo de arma.

Chimborazo Honduras es un cabildo como unidad básica de gobierno indígena, en la zona occidente del Cauca, mientras que el resguardo San Francisco está en el norte y allí también hay zozobra, luego de que el sábado 10 de agosto, dos nativos de la guardia indígena fueron asesinados.

Según la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acin), ese doble asesinato ocurrió en el sector Los Chorros, en el municipio Caloto, en el mismo norte de esta región, cuando fueron atacados con disparos por grupos armados que operan entre El Palo y Toribío. Allí murieron Kevin Mestizo Coicué y Eugenio Tenorio y quedaron heridos otros indígenas del mismo resguardo San Francisco, entre ellos, un niño de 7 años. Los demás heridos fueron identificados como Leonel Coicué, Sandra Milena Pilcue, Aurelino Ñuscue Julicue y Julio Taquinas. Todos ellos fueron atacados cuando se desplazaban en un bus escalera para participar en una feria del café en Toribío.

Todos estos hechos dejaron preocupado al nuncio apostólico, Luis Mariano Montemayor, que estuvo la semana pasada en El Patía y en otras zonas caucanas para verificar esta situación, así como la de excombatientes de las Farc que siguen en los espacios territoriales de capacitación, donde se concentraron quienes entregaron las armas y se desmovilizaron. El Nuncio Apostólico lamentó la lentitud en el cumplimiento de los acuerdos de paz propuestos en La Habana (Cuba) entre el pasado Gobierno Nacional y las Farc, hoy un movimiento político.

CALI