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Mujer ataca a piedras a un búho porque creía que era una bruja

Mujer ataca a piedras a un búho porque creía que era una bruja

La Corporación Autónoma Regional del Magdalena, Corpamag, informó que en ese departamento las lechuzas y búhos vienen sufriendo envenenamiento y ataques por parte de la comunidad que, según creencias populares, los consideran de mal presagio y les atribuyen características asociadas a la muerte y al desastre.

El pronunciamiento de la autoridad ambiental se da luego de conocer el caso ocurrido en el municipio de El Banco, Magdalena, donde una mujer arremetió contra una lechuza porque creía que se trataba de una bruja.

El ave fue amarrada a un árbol y allí atacada a piedras por la ciudadana, que, mientras cometía la acción, aseguraba que era una manera de defenderse de la brujería.

Vecinos que presenciaron el hecho avisaron a la Policía, que aunque hizo presencia no pudo evitar que el animal terminara muerto.

En el Magdalena, de acuerdo con los registros del Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre -CAVFS- de CORPAMAG, han ingresado un total de 29 individuos de lechuza tenidas en cautiverio o con afectaciones en su cuerpo.

"Cuando la superstición toma algún animal como representación de lo maligno, por lo general es una mala señal para dichos ellos dado que resulta en su caza, maltrato y/o matanza indiscriminada. Es el caso de las lechuzas y los búhos, aves rapaces que debido a las creencias populares han sido considerados de mal presagio", manifestó Carlos Francisco Diazgranados, director del ente ambiental.

La autoridad ambiental aclaró que estas aves no representan un mal presagio, al contrario son fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas ya que actúan como controladores de plagas que podrían ocasionar enfermedad a las poblaciones humanas.

El médico veterinario, ornitólogo y coordinador del Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre -CAVFS-, de Corpamag, Walberto Naranjo, precisó que se estima que solo una lechuza consume unos 1.000 roedores por año. 

Es el caso de las lechuzas y los búhos, aves rapaces que debido a las creencias populares han sido considerados de mal presagio

"Son llamadas “barómetros ecológicos”, que significa simplemente que nos ayudan a conocer lo saludable que es un hábitat y son extremadamente sensibles a muchos cambios ambientales, incluso pueden detectar productos químicos y niveles contaminantes que pueden dar a la gente un sistema de alerta temprana de las amenazas inminentes en el aire", indicó.

Corpamag indicó que no solo las creencias culturales amenazan las aves rapaces, también la deforestación y los incendios forestales vienen afectando su entorno natural en esta parte del país y por ende su supervivencia.

"Son innumerables las razones por las cuales debemos aunar esfuerzos por preservar y conservar las aves rapaces. No sobra decir que su presencia en la Tierra es necesaria para el seguimiento de la cadena alimentaria, y por tanto, del equilibrio ecológico", agregó el médico.

Corpamag hizo un llamado a la comunidad a proteger los búhos y las lechuzas, entendiendo que su protección debe estar por encima de falsas supersticiones.

ROGER URIELES 
ESPECIAL PARA
SANTA MARTA