Nacional

Lidio García, presidente del Senado, hace llamado para acabar la polarización

Lidio García, presidente del Senado, hace llamado para acabar la polarización
El dirigente liberal, quien reemplazó al uribista Ernesto Macías, tuvo en total 101 votos.

COLPRENSA BOGOTÁ

Tal y como se había pactado desde un año y superando dudas que se había dada hace unos meses, el Senado de la República escogió en la noche de este sábado como su nuevo presidente al liberal de Bolívar, Lidio García Turbay, quien llegó haciendo una llamado a la clase política nacional y a la sociedad a superar la polarización.

El dirigente liberal, quien reemplazó al uribista Ernesto Macías, tuvo en total 101 votos y está acompañado en la mesa por el senador del Centro Democrático, Honorio Henríquez en la primera vicepresidencia y por el senador del Polo Democrático, Alexander López.

El discurso del nuevo dignatario estuvo cruzado por tres elementos más, la seguridad a los líderes sociales, la cátedra anticorrupción en bachillerato y congelar el salario de los congresistas por tres años.

García dio especial importancia al tema de la paz y la polarización que ha llevado el mismo al país. “El reto no es cómo rectificar los acuerdos de paz, sino cómo aplicarlos de la manera más conveniente. Ningún pacto es perfecto. Este, es verdad, tiene sus erratas, seguramente menores de las que tuvieron los siete procesos de paz que le antecedieron porque toda negociación mejora la siguiente, pero es el que logramos, con la mediación no de un gobierno sino del Estado. Ya fue suficiente. Por favor”.

Y agregó que: “Nuestro desafío, ahora, es como agendar el futuro de la nación. En esa agenda es preciso buscar los recursos que necesitan los acuerdos, con el menor impacto fiscal posible, y proteger a quienes están regresando a sus tierras o buscando espacios de participación democrática, para no repetir experiencias de exterminio que aún siguen latentes en nuestra historia de derechos humanos”.

El nuevo dignatario del Congreso, le planteó al gobierno de Iván Duque, crear un cuerpo élite para garantizar la vida de los líderes sociales, “aquí tenemos que velar, desde un control político permanente, por la protección de los líderes sociales de Colombia. No más asesinatos, no mas exterminio.Desde este Congreso que hoy presido,acompañaremos a todos nuestros líderes sociales”.

Un tema más que propuso en su discurso fue el bajar los salarios. “Nos llegó la hora de pensar seriamente en congelar nuestro sueldo. Es tal la situación económica del país, que hoy debemos ponernos en los zapatos de los más desfavorecidos. Hagámoslo por los últimos tres años de esta legislatura. Esto no nos haría daño alguno, pero sí podríamos con esos recursos invertirlos en escuelas y puestos de salud. Pongámonos de acuerdo en esta iniciativa queridos compañeros”, sostuvo.

Respecto a la agenda anticorrupción, García Turbay, manifestó que acompañará los proyectos, en especial el que fue radicado por el presidente Duque y los partidos, como también la Fiscalía.

Y sostuvo que “para coadyuvar, yo mismo radicaré un proyecto de ley que establezca la Cátedra anticorrupción obligatoria en los últimos grados de la educación básica secundaria, para empezar a formar entre las próximas generaciones una nueva moral pública”.

El nuevo presidente del Senado, cerró su discurso manifestando que “no les pido que renuncien a sus colectividades ni a sus pensamientos, ni siquiera a sus proyectos políticos. Pero sí les invito a que cesemos ya la horrible noche de la polarización y enarbolemos las banderas de un partido único, que se llama Colombia. Que la oposición no sea un fundamento del actuar legislativo, sino una opción discrecional cuando creamos que los proyectos, los programas o las decisiones son de inconveniencia nacional. Demos el ejemplo. La tolerancia, el respeto y la unión que deseamos para todo el país, tienen que empezar por nosotros. ¿Saben? Nunca antes habíamos tenido un Parlamento tan renovado: casi 80% en la Cámara de Representantes y 62 % en el Senado de la República pero, por momentos, parecemos una institución vetusta, egoísta y vanidosa, que sobrepone sus intereses a los de los propios ciudadanos”.