Nacional

El reacomodo criminal que asusta al Magdalena

El reacomodo criminal que asusta al Magdalena

La noticia del cruento crimen de la pareja de ambientalistas bogotanos que fue robada y asesinada cuando viajaba por la carretera Troncal del Caribe hacía Palomino, La Guajira, no deja dormir tranquilos a los habitantes de la zona rural de Santa Marta.

Los pueblos parecen desolados. Hoteleros y comerciantes del corregimiento de Buriticá, lugar donde ocurrió el crimen, saben que el turismo en esta temporada no llegará tras lo ocurrido con Nathalia Jiménez y Rodrigo Monsalve, pareja asesinada, al parecer, por un atraco.

Leonardo Mejía, líder cívico de la zona, asegura que el 80 por ciento de los habitantes de esta zona cercana a la Sierra Nevada viven de los servicios turísticos.

“Pensábamos que sería una excelente temporada, pero todo cambió. El 70 por ciento de las reservas de los hoteles se cancelaron”, indicó Mejía.

Los cuerpos de Jímenez y Monsalve fueron encontrados dos días antes de Navidad en la vereda Perico Aguao, a pocos kilómetros de Buriticá. El dictamen de Medicina Legal arrojó que los recién casados murieron tras ser impactados en el cráneo por proyectiles de arma de fuego.

Hasta el momento, Andrés Felipe García Socarrás, Luis Rodríguez Tovar, Giovanni Ortiz y Jader Lozano Jaramillo, presuntos autores el crimen, se encuentran en la cárcel durante el desarrollo de la investigación por el hecho, sin embargo, los habitantes del sector pocos se sienten a salvo.

Aquí no vamos a permitir comportamientos que perjudiquen a los propios y visitantes

Erwin Padilla, miembro de esa población, afirmó que tres de los capturados pertenecen a un grupo delincuencial que comete hurtos en esa localidad.

“Aquí no vamos a permitir comportamientos que perjudiquen a los propios y visitantes, por eso en cuanto supimos que se estaban vendiendo elementos de estos turistas asesinados, decidimos actuar”, agregó.

Pero mientras los comerciantes y hoteleros aguardaban con alguna ilusión que este fin de semana el aumento del pie de fuerza sobre la Troncal del Caribe motivara la llegada de turistas, el pasado viernes, ocho días después de la desaparición de la pareja de biólogos, un nuevo crimen se registró en la zona.

La nueva víctima fue un ciudadano extranjero identificado como Freddy José García, quien murió tras ser impactado con arma de fuego por un sujeto que se movilizaba en una motocicleta.

Carlos Gómez, líder de la zona, considera que el principal problema que afecta a las comunidades es la falta de inversión social en las poblaciones que se ubican a lo largo de la Troncal del Caribe.

“El joven que no se dedica al mototaxismo se rebusca de cualquier otra manera, en ocasiones no muy correctas”, expresó Gómez.

Según vecinos de la zona, en el lugar se cobran extorsiones a campesinos y comerciantes con el pretexto de brindarles protección.

El gobernador Kogui José de los Santos Sauna denunció hace algunos días que las comunidades indígenas en la Sierra Nevada de Santa Marta también son afectadas por la presencia de grupos armados.

Expertos señalan que estos crímenes también estarían relacionados con el retorno del paramilitarismo a la Sierra Nevada. Norma Vera, secretaria del Interior del Magdalena, aseguró que la zona se estaría preparando para el regreso del exparamilitar Hernán Giraldo Serna, quien habría liderado numerosas masacres en la década de los 90 en el departamento y quien hoy se encuentra encarcelado en Estados Unidos por narcotráfico.

“El distrito lleva dos semanas seguidas con una serie de atentados, algunos de ellos han costado vidas humanas. Son 10 asesinatos en una ciudad donde se dice que todo está controlado”, añadió Vera.

Según documentos de inteligencia militar, en todo el sector de la Troncal del Caribe también delinquen estructuras del Frente de Guerra Norte del Eln y los ‘Pachenca’, cuyo principal jefe era Jesús María Aguirre, alias Chucho Mercancía, abatido en un operativo en junio pasado.

Estos grupos estarían detrás de los hechos violentos e incluso la Defensoría del Pueblo advirtió sobre el riesgo en el cual se encuentran los pobladores de 46 barrios, 4 corregimientos, 46 veredas y 3 resguardos indígenas de Santa Marta.

Según la Defensoría, la población en riesgo se ubica entre la cabecera urbana y los centros poblados de Guchaca, Bonda y Minca; así como en Palomino, Minguero y La Punta de Los Remedios, jurisdicción del municipio de Dibulla, en La Guajira.

ROGER URIELES

Santa Marta