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El emotivo regreso a casa de familia desplazada por paramilitares

El emotivo regreso a casa de familia desplazada por paramilitares

Los rostros de Margot Parra Alvarado y sus cuatro hijas no cabían de la emoción al retornar a la finca la Aurora de la vereda Gucamayas, en Mapiripán, de donde los paramilitares las sacaron el 16 de septiembre de 1999 cuando asesinaron a su hijo y hermano John Fredy Parra.

Regresaron 21 años después gracias a la sentencia del Tribunal Superior de Bogotá y de los funcionarios de la Unidad de Restitución de Tierras que les devolvieron el predio de 82 hectáreas durante la presente semana.

La madre y las cuatro hijas no solo perdieron a su hermano, un año después le quitaron la vida a su esposo y padre Álvaro Gómez quien, agobiado por la grave situación económica que sufría su familia, se dirigió a la vereda Casibare, del municipio de Puerto Lleras, también en el Meta.

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Se puso al frente de un almacén de venta de ropa, además de realizar actividades como comerciante para tener la posibilidad de dar vuelta al predio de su propiedad, que estaba en un municipio vecino y del que habían huido. También lo mataron en diciembre de 2000.

Madre y cuatro hijas regresan a predio que paramilitares les habían quitado

El director de la Unidad de Restitución en Meta dijo que el Tribunal declaró a esta familia víctima de la violencia y por lo tanto tiene derecho a la restitución.

La última revictimización de la familia ocurrió en mayo de 2002, cuando unos sujetos armados llegaron hasta la casa de familiar en Tauramena (Casanare) y se llevaron a una de las hijas y hermana en un taxi. En ese momento la niña tenía 13 años y desde entonces se encuentra desaparecida.

Por hechos como estos en que las mujeres son las mayores víctimas de la violencia en Colombia, desde 2013 la Unidad de Restitución de Tierras creó un programa de acceso especial para mujeres y que le apunta a garantizar los derechos patrimoniales como víctimas.

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El director de la Unidad de Restitución en Meta, Wilson Leyton, dijo que el Tribunal declaró a esta familia víctima de la violencia y por lo tanto tiene derecho a la restitución y a los demás beneficios contemplados en la reparación integral por parte del Estado.

“La Unidad también les brindará acompañamiento con la entrega de un subsidio para poner en marcha el proyecto productivo que ellas elijan y así podrán convertirse en productoras del campo. Sumado a ello tendrán acceso al programa especial para mujeres que garantiza los derechos patrimoniales de quienes han sido víctimas” agregó.

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“Estoy muy agradecida con la Unidad de Restitución que se encargó de llevar nuestra reclamación ante la justicia y por todo el empeño de los funcionarios en la etapa administrativa y judicial. Me siento feliz de volver a nuestro predio, es un logro muy grande, aquí implementaremos un proyecto productivo que será exitoso”, dijo sonriente una de las beneficiarias.

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