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Country Club de Barranquilla puede reiniciar obras de nuevo acceso

Country Club de Barranquilla puede reiniciar obras de nuevo acceso

Agitada comenzó la mañana de este lunes  para los propietarios y habitantes de los edificios y casas del barrio Villa Country, quienes desde finales de agosto vienen dándole la pelea a la Corporación Country Club en sus intenciones de echar a andar un proyecto de acceso a ese complejo social por la calle 77 entre carreras 55 y 57B.

Todo ocurrió bien temprano cuando el secretario de Planeación Distrital, Pedro Pablo Oliveros, confirmó que la tutela que habían presentado los moradores del exclusivo sector y que logró frenar la obra, fue declarada improcedente por el Juzgado Tercero Civil Municipal de Oralidad de Barranquilla, luego de que se consideraran los argumentos como infundados, por lo que se determinó levantar la medida.

Con la aparición de las declaraciones del funcionario, el grupo de la red social WhatsApp ‘No a la entrada del Country’, del que hacen parte más de 30 de los afectados, aceleró su actividad, con la misma velocidad en el que el cerramiento de la obra se fue haciendo más extenso al observado hace unos días.

En medio de la naturaleza, herramientas y materiales de construcción, cada vez son más las pancartas y carteleras que demuestran el malestar de la comunidad de ese barrio del norte de la ciudad, donde las quejas por la mala movilidad y el ruido abundan desde hace un tiempo contra un centro comercial y un edificio de 40 pisos que se usa de parqueadero.

Los habitantes de Villa Country no se rinden pese a que saben que el nuevo fallo permite al titular del predio continuar con sus trabajos hasta nueva orden, según lo confirmó la alcaldía.

Impugnarán la decisión

Al ser consultado, el abogado de los vecinos de Villa Country, Fernándo Borda Castilla, insiste en que el Country Club violó los artículos 37 y 73 del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo y que ahora la decisión en contra será impugnada ante un juez superior.

“Seguimos con nuestra estrategia para demostrar que tenemos la razón”, dijo el jurista a ADN.

El mensaje del club

A través de un comunicado enviado a los medios de comunicación y a la opinión pública, la Corporación Country Club aclaró que, entre varias cosas, que “no se evidenció un inminente y cierto daño al medio ambiente”.

Basado en lo anterior, las directivas del club resaltaron que el diseñó de su acceso disminuye el 50 por ciento en el número de árboles a intervenir, afectando solo 9 de los 19 aprobados por Barranquilla Verde (Autoridad Distrital Ambiental).

“En compensación se sembrarán nuevos árboles por cada uno removido, en una proporción de 1 a 5 y en las especies que Barranquilla Verde indique”, agregó el comunicado.

Por último, el Country Club invitó a los residentes en Villa Country a ser receptivos con la transformación de los espacios urbanos consciente de los interrogantes y la incertidumbre que esto genera cuando se desconoce.

“Esto también implica progreso y procesos de adaptación. Invitamos a acoger las obras como parte de las dinámicas de desarrollo y evolución de nuestra ciudad, tales como las que ya se han ejecutado para mejorar los entornos del sector de Villa Country”, sostuvo el club.

Hay que recordar que la comunidad de Villa Country y el Country Club han estado enfrentados por este proyecto desde hace siete años. Esta es la segunda vez que el club intenta hacer una realidad el proyecto, pero los vecinos volvieron a dar la lucha jurídica, incluso, con el mismo abogado Borda Castilla, quien logró frenarlo en aquella ocasión.

Este nuevo giro en el caso deja ahora el balón en el campo de los que se hacen llamar afectados, pues no pasará mucho tiempo para que los trabajos se reanuden en este barrio que se caracterizó, históricamente, por su vocación netamente residencial.
Sin embargo, el Country Club ha querido dejar en claro que, de acuerdo a su diseño, el proyecto no causará perjuicios a los residentes de ese barrio.

Ese argumento no convence al oncólogo Alberto Urueta, quien luego de hacer hincapié en el atropello que se ha cometido, a su juicio, contra la naturaleza, está convencido de que su propiedad, adquirida hace más de 20 años, se va  a devaluar.

Con ese pensar están la mayoría de los habitantes del que fuera uno de los barrios más tranquilos de la capital del Atlántico.

ANDRÉS ARTUZ FERNÁNDEZ 
REDACTOR DE
BARRANQUILLA