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Con arte y deporte buscan desestigmatizar el barrismo en Armenia

Con arte y deporte buscan desestigmatizar el barrismo en Armenia

A través del deporte y la música, los líderes de Artillería Verde, la barra del club Deportes Quindío, les enseñan habilidades para la vida a los menores de los barrios de la comuna 1, al sur de Armenia, con el propósito de ocupar su tiempo libre y evitar que consuman alucinógenos.

La barra está conformada por varios ‘parches’ como ellos le llaman, uno de estos es conocido como ‘La voz del aguante’, dirigido por Juan Sebastián Londoño, un joven hincha del Deportes Quindío quien desde hace un par de años decidió darle un giro a su liderazgo en la barra y ahora es el mentor de decenas de niños.

“Nadie desconoce que la barra tiene todos los problemas de la ciudad, los ‘pelaos’ que consumen, los hijos de sicarios, entre otras, pero nosotros comenzamos a hacerle choque a esas problemáticas”, comentó Londoño.

Inicialmente, identificaron que muchos de los niños y jóvenes desertaban de sus estudios y que por ende tenían mucho tiempo libre, sin embargo se apasionaban por el fútbol y la música, y por eso usaron esas actividades como gancho para atraer a los menores.

De ahí que le solicitaron al Instituto Municipal de Deportes y Recreación de Armenia (IMDERA), un espacio en el estadio Centenario para reunir a los menores de toda la comuna en torno a la música. Y también conformaron un club deportivo de microfútbol en la categoría libre para que los niños y jóvenes pudieran entrenar y luego competir en otras ciudades.

“Convocamos a los niños de la comunidad a jugar fútbol en una cancha del barrio La Castilla que se estaba convirtiendo en un espacio para el consumo de drogas y como a nosotros siempre nos veían como un foco negativo llegaron unos 30 niños pero hoy en día son unos 100”, contó el joven.

Con este tipo de iniciativas, Londoño y los demás jóvenes de la barra, quieren que además de ayudar a los más chicos, también se pueda contribuir a la construcción de una mejor ciudad y que la comunidad no los estigmatice como jóvenes violentos o consumidores de estupefacientes.

“Cuando comenzamos el club, iniciamos con un calentamiento empírico basado en lo que yo veía en el estadio y así arrancó el proceso. Pero al mes siguiente celebramos la Navidad, como normalmente los hace la barra Artillería, por parches, y así llegaron más niños y el grupo creció más. Los padres y los líderes de las juntas de acción comunal empezaron a colaborarnos”, dijo Londoño.

Desde hace más de una década, esta barra que está conformada por unas 2 mil personas fieles al Deportes Quindío en el departamento, realiza novenas en algunos barrios y entre regalos a los niños.

Luego con el apoyo de la fundación Satori, Transformando Corazones, que busca fortalecer el proceso de enseñanza de valores y habilidades en los menores, el grupo de consolidó y hoy tienen varios proyectos que le presentarán a varias entidades públicas.

“Nos juntamos con la fundación y ha sido una bendición porque el proceso cambió en un 100 por ciento, hemos podido llevar a los niños a conocer otros municipios a través de los torneos y eso nos ha dado credibilidad en la comunidad y en la ciudad que se han dado cuenta que el barrismo no es solo violencia”.

De ahí surgió un proyecto que busca cambiarle la ‘cara’ a la plaza de toros de Armenia con el apoyo de varias entidades como la Alcaldía de Armenia, entre otras. El propósito es que en el escenario se puedan pintar varios murales inspirados en el Paisaje Cultural Cafetero y que este lugar sirva para que los jóvenes barristas se puedan reunir en torno a la cultura, el arte, el deporte y los proyectos productivos.

“Queremos transformar ese escenario de sangre en vida y eso lo vamos a hacer aprovechando el tiempo libre que tienen algunos jóvenes barristas, Artillería Verde tiene un capital humano muy valioso y queremos que se vuelva un centro de proyectos productivos y queremos formar líderes y además que ese sitio se convierta en un destino turístico”, contó Juan Manuel Oviedo, integrante de la fundación.

Estos proyectos y la enseñanza a los menores, han cambiado la vida de los barristas de algunos parches como ‘La voz del aguante’ que ya no permite el consumo de drogas dentro del grupo ni en el estadio, incluso sancionaron a las personas que no acataron estas medidas y los excluyeron de la barra.

“Tenemos un grupo de personas sancionadas hasta que dejen de consumir en nuestros espacios, iniciamos con alrededor de 50 sancionados pero hoy quedan solo 5. Tal vez no podamos erradicar eso de sus vidas pero tratamos de que respeten nuestros espacios, tenemos a una chica que con el apoyo de la fundación Faro tuvo un proceso de desintoxicación y hoy trabaja en esa fundación”, contó.

“Esta labor tan bonita me ha transformado la vida, yo no tengo hijos pero siento que tengo 100 hijos, trato de transmitirles los mejores principios, que ellos me vean como un buen líder, me siento más lleno como persona por el trabajo que estoy haciendo”, relató Londoño.

Oviedo por su parte agregó que “la barra ha sido muy satanizada pero me di cuenta que ellos hacen unas 25 actividades sociales al año, visitan presos, organizan las novenas, tienen una banda musical, tienen el proyecto deportivo y demás, pero eso no lo sabe la gente. Nos vinculamos con la fundación para potenciar esos procesos”.

LAURA SEPÚLVEDA HINCAPIÉ
PARA