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Balance agridulce deja resultados de encuesta de Pereira Cómo Vamos

Balance agridulce deja resultados de encuesta de Pereira Cómo Vamos

El pulso de la capital risaraldense cada vez es más vertiginoso y, consigo, las problemáticas que no se hacen esperar. Entre ellas, se registró un aumento de la pobreza monetaria, incremento de la informalidad laboral, disminución de homicidios y mejora en la cobertura del alcantarillado en la zona urbana, entre otros aspectos.

Así lo registró Pereira Cómo Vamos, un programa que nace con una iniciativa ciudadana del sector privado y la academia, y que tiene como objetivo estudiar e incidir en políticas públicas que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos.

La pobreza monetaria en Pereira y su área metropolitana, que comprende a la capital risaraldense, Dosquebradas y La Virginia, registró un índice de 1,7 por ciento (1.547 personas), lo que la posiciona como la segunda ciudad de menor pobreza extrema en el país, luego de Bucaramanga, que registró 1,6 por ciento.

Sin embargo, el índice de Gini, que mide la desigualdad o redistribución de la riqueza de un territorio, registró 0,416 por ciento para la ciudad de Pereira en el 2018. Lo que significa un incremento de más del 1,2 por ciento a nivel local.

También preocupa el crecimiento de las muertes en accidentes de tránsito, ya que en el 2018 hubo un total de 79 personas que perdieron la vida en siniestros viales, nueve casos más que en el 2017.

Por otro lado, se muestra que no hay mayor participación en actividades culturales ni conformidad en la oferta cultural, deportiva y recreativa. Y en cuanto a la satisfacción con el servicio de salud, los pereiranos reflejan que es muy baja, con un 38,5 por ciento. Es decir, solo cuatro de cada 10 personas están satisfechas con los servicios de salud en la ciudad.

La tasa de mortalidad general por VIH/sida ha mantenido un comportamiento irregular, pero con una tendencia al aumento en los últimos 10 años, con un rango entre 10,3 y 15 personas por cada 100.000.

Otra cifra importante está en la tasa de suicidios, la cual bajó a 7,90 por ciento en 2018 (13,93 hombres y 2,55 mujeres). También, en el 2018, Pereira tuvo una tasa de 23,1 por ciento de homicidios por cada 100 mil habitantes, por lo que estuvo, por primera vez en la historia, por debajo de la media nacional, que fue de 24,3 por ciento.

El año pasado también hubo una mejor cobertura en vacunación pentavalente (89,2 por ciento), la cual protege contra 5 enfermedades: difteria, tos convulsa, tétanos, influenza tipo B y hepatitis B.

La seguridad ciudadana bajó al 23,1 por ciento en el 2018; la tasa de desaparecidos en Pereira para ese mismo año fue de 99 casos, en hombres se registró 43,93 personas por cada 100 mil habitantes y, en mujeres 38,6 personas por el mismo número de habitantes. Bajaron casos de violencia intrafamiliar, tasa de lesiones personales y percepción de seguridad.

En servicios públicos, mejoró circunstancialmente. En acueducto con un 99,8 por ciento, alcantarillado con un 98,5 por ciento, en energía con el 100 por ciento, en aseo con el 95,3 por ciento y en gas domiciliario con un 80,7 por ciento.

Aspecto que resalta notablemente en la capital de Risaralda y su área metropolitana, es en materia de empleo. En el cuarto trimestre de 2018, la tasa de desempleo fue del 8,5 por ciento, una de las más bajas del país.

En cuanto al sistema masivo de transporte, Megabús, se muestra que este continúa movilizando más pasajeros. En el 2018, transportó al día 102.698 pasajeros, mientras que en el 2017 movilizó a 99.594. Se espera que este indicador siga en alza.

Por último, los resultados muestran que hubo mayor creación de empresas y que mejoró la calidad del agua. Esto hizo que el consumo por habitante fuera mayor. Además, los pereiranos entienden, cada vez más, que la clasificación de residuos sólidos contribuye con el medio ambiente.

NATALIA CHAVERRÍA

PEREIRA