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Arquitecto colombiano creó primer hábitat para vivir en otros planetas

Arquitecto colombiano creó primer hábitat para vivir en otros planetas

Uno de los proyectos más ambiciosos de los últimos tiempos está en manos de un joven arquitecto quindiano.

Julián Andrés Ocampo Salazar es el encargado de diseñar un ambiente o hábitat donde los humanos puedan vivir, pero fuera del planeta Tierra, ya sea en la Luna o en Marte.

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Esta sería la primera construcción permanente que se lleve a cabo fuera de la Tierra. El proyecto dirigido por Ocampo se denomina Olympus y es ejecutado en asocio entre las empresas de diseño arquitectónico BIG (Bjarke Ingels Group), ICON y la Nasa.

Olympus empezaría a construirse en varios años pues, inicialmente, se debe construir la infraestructura necesaria y desarrollar algunas tecnologías para comenzar a realizar el primer hábitat.

No obstante, el cronograma de Olympus se alineó con el de otros proyectos como Artemisa, un programa de vuelo espacial tripulado liderado por la Nasa y algunas compañías de vuelos espaciales de EE. UU. y aliados internacionales como la Agencia Espacial Europea (ESA), la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), la Agencia Espacial Canadiense (CSA) y la Agencia Espacial Australiana (ASA). Artemisa busca volver a explorar la Luna después de medio siglo de la misión Apolo 11 y llevar a la primera mujer y el próximo hombre a este satélite natural para el 2024.

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“Nosotros hacemos parte de eso y la idea es que con nuestro hábitat poder darles apoyo a las misiones de Artemisa”, contó Ocampo.

Con proyectos como Artemisa y Olympus, el objetivo a largo plazo es establecer una presencia permanente en la Luna y en Marte, y enviar humanos en la próxima década.

Para diseñar este proyecto, Ocampo tuvo en cuenta el ambiente en la superficie lunar que es ‘inhabitable para los seres humanos’ por diversas razones, como la poca gravedad que hay en el satélite que es solo un sexto de la que hay en la Tierra, o la temperatura, que puede variar entre 123 grados centígrados durante el día lunar a -247 grados centígrados durante la noche lunar, además de que en el satélite no hay una atmósfera que ayude a disminuir los gases solares.

“La superficie de la Luna está en un vacío completo, por eso los muros deben ser capaces de mantener una presión interior que se parezca a la presión de la atmósfera terrestre. En la luna hay terremotos que, aunque pueden ser menos intensos que en la Tierra son de mayor duración, unas 3 o 5 horas. También caen meteoritos o micrometeoritos, así que se necesita un grosor especifico. Además, la radiación es uno de los factores que más inciden en el tamaño de los muros”, según explicó el arquitecto de 35 años.

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Así que, para contrarrestar la radiación en la Luna, el hábitat tendrá que estar construido con muros de aproximadamente dos metros de grosor. “En la luna, la radiación es aproximadamente 100 veces más intensa que en la Tierra, o sea que se necesita que los muros sean de al menos dos metros para lograr disminuir la radiación a niveles normales para un hábitat de un ser humano”, puntualizó.

El propósito es utilizar los materiales que se encuentran en la Luna para construir este primer hábitat para humanos. De ahí que se enviarán impresoras en 3D desarrolladas por la empresa ICON, y con ellas se “podría recolectar el polvo lunar y convertirlo en una sustancia maleable como el concreto y que se pueda imprimir en 3D”, explicó Ocampo.

Añadió que “si los materiales se enviaran desde la Tierra sería inviable económicamente por el costo del combustible. “Solo llevar un kilogramo de material valdría unos 3.600 dólares y los muros son de 2 metros de ancho cada uno, sería imposible. Lo que buscamos es usar los elementos que están en la luna”, agregó.

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El joven quindiano hace parte de BIG, una oficina de diseño arquitectónico con sede en varias ciudades, como Londres, Barcelona, Nueva York y Copenhague. Y para este proyecto específico, BIG tiene como aliado estratégico a ICON, una compañía que desarrolla tecnologías de construcción automatizada, “como impresoras en 3D de alta gama que pueden imprimir una casa, es la primera empresa de Estados Unidos en recibir permiso de construcción para una casa con impresora en 3D”, relató.

Después de que en el 2009 se encontraran depósitos de agua en el polo norte y sur de la Luna, “los seres humanos podemos llegar a quedarnos de una manera permanente sin la necesidad de llevar agua desde la Tierra. La Luna se puede convertir en un punto de aterrizaje y Olympus se vuelve no solo un lugar donde vamos a hacer estudios sino como un trampolín al resto del Universo. Es el paso lógico para la exploración del universo”, agregó Ocampo.

Construir el primer hábitat permanente en la Luna tomará tiempo como los grandes proyectos de infraestructura en la Tierra.

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“Las catedrales más grandes del mundo se han construido en muchísimos años y para construir un hábitat en la Luna se demorará un buen tiempo, entonces lo que hemos hecho es organizar el calendario de nuestro proyecto con Artemisa. En el 2024 tienen planeado enviar personas hasta la Luna e iniciar el reconocimiento y el estudio de la superficie lunar para así empezar el programa de construcción del hábitat”, afirmó el colombiano.

LAURA SEPÚLVEDA
ESPECIAL PARA
ARMENIA