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Al otro lado de la frontera: así es la aguda crisis del Estado Táchira

Al otro lado de la frontera: así es la aguda crisis del Estado Táchira

Una crisis humanitaria inducida por el régimen chavista. Así define la gobernadora del Estado Táchira (Venezuela), Laidy Gómez, la debacle económica y política del vecino país, que ha desatado el movimiento migratorio más grande en los últimos años en América Latina.

Esta política venezolana, militante del partido opositor de Acción Democrática, venció al chavismo durante las elecciones regionales de 2017 y desde entonces gobierna la región vecina de Norte de Santander, que está conformada por 29 municipios.

Durante la Fiesta del Libro de Cúcuta, esta dirigente política presentó la ponencia titulada 'El impacto de la crisis humanitaria en la frontera entre el Táchira y Norte de Santander' y aprovechó para entregar una radiografía desoladora sobre este territorio binacional, considerado el epicentro de este movimiento de migrantes, que salen del vecino país en busca de una mejor calidad de vida.

De acuerdo con el diagnóstico, en esta parte de Venezuela se viene gestando desde 2015 un desplazamiento interno que tiene disparada la densidad poblacional de seis localidades de este estado limítrofe, donde los ciudadanos se concentran con el fin de realizar su tránsito hacia el área metropolitana de Cúcuta.

La funcionaria calcula que cerca de 300.000 personas, provenientes de otros lugares de la nación petrolera, han arribado en los últimos cuatro años a esta zona de frontera, y de ese número, unas 150.000 se estarían movilizando diariamente entre los puentes internacionales que desembocan en Colombia.

“Esta es una crisis inducida por el sistema político que está implantado en Venezuela. No es algo genera por medidas, ni por sanciones internacionales.
Esta es una crisis determinada de manera directa, clara y real por el modelo político del régimen que completa 20 años (…) Tengo mucha preocupación por el deterioro de la calidad de vida de los venezolanos, sobre todo, en estas condiciones migratorias”, indicó la funcionaria extranjera.

Gómez afirmó que como miles de compatriotas suyos, ella y su familia subsiste gracias a los insumos abastecidos desde Norte de Santander y por esta razón insiste en la reapertura de las aduanas venezolanas, que el pasado agosto completaron cuatro años cerradas por orden de Nicolás Maduro.

Como varias organizaciones defensoras de derechos humanos de ese país, la mandataria regional denunció la presencia de grupos irregulares de origen colombiano en su territorio y dijo que muchos de esta criminalidad persiste con la “complicidad de las fuerzas militares venezolanas”.

Añadió que la aparición de cuerpos descabezados y desemembrados a mitad de este año se debió a esta coexistencia de actores armados, entre ellos la guerrilla del Eln. “Hubo un desplazamiento de irregularidades municipios del Táchira, que se hospedaron bajo la mirada complaciente de los organismos de seguridad de Venezuela. Hoy, debo decirle a Colombia que no recaiga en el escenario de la violencia, porque esto repercute en nuestra región y no quisiéramos que se retomaran las armas”, aseguró Gómez.

Entretanto, la líder política precisó que el desplome del salario mínimo, sumado a la escasez de productos de primera necesidad, tiene a cerca de 1.500 personas condenadas a la mendicidad en las calles de este estado. Sin ofrecer una cifra exacta, ella se mostró preocupada por la situación de salubridad de las mujeres en estado de embarazo, que salen de su país a tener sus hijos sin control prenatal.

“La crisis humanitaria que vive el pueblo venezolano, que ver morir a compatriotas en un puente internacional, que ver ancianos y parturientas en la calle, teniendo incluso a sus hijos, en plena plaza pública, no se lo deseamos a los colombianos. Por eso apelamos a la sensibilidad nacional y a que la respuesta nunca sea el cierre de la frontera, sino habilitar una economía formal y un canal digno para el movimiento de personas”, concluyó esta gobernadora.

Los dictadores no tienen futuro: Vicepresidente a Maduro

Ante el anuncio de adelantar ejercicio militares en cuatro estados vecinos a Colombia por orden de Nicolás Maduro, la vicepresidente Marta Lucía Ramírez dijo durante su visita en Cúcuta que las dictaduras no tienen futuro y que este tipo de régimen no tarda en desaparecer.

“Los dictadores y las dictaduras no tienen futuro, y que tarde o temprano veremos regresar la libertad y la democracia al pueblo venezolano, tal como lo merece”, aseveró la funcionaria.

El secretario de Gobierno de Norte de Santander, Luis Alberto Acevedo, calificó estas maniobras como una provocación del vecino país y añadió que se realiza un permanente monitoreo de estas acciones con la Fuerza Pública.

“Considero que es una provocación más y estamos trabajando con el Ejército para estar alertas y mitigar posibles impactos que estos pueden generar sobre la región”, puntualizó Acevedo.

CÚCUTA