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Un Cristo Negro encabeza caravana

Un Cristo Negro encabeza caravana
EE.UU. les advierte que serán detenidos y deportados. El grupo lo integran familias completas. Caminan.

Esteban Biba y Emiliano Castro Sáenz

Efe Esquipulas (Guatemala)

Con una bandera de Honduras y la imagen de un Cristo Negro, característico de la fronteriza Esquipulas, en Guatemala, miles de migrantes hondureños avanzaron en dirección a México. Su propósito es llegar a Estados Unidos.

Los migrantes madrugaron ayer. Salieron a las 4.30 a.m. para acortar la odisea de los más de 500 kilómetros que cruzan Guatemala, de Honduras a México, alentados por un hondureño de 30 años llamado Yarlin Antonio Lorenzo, propietario de la imagen religiosa.

Experimentado en la caminata, Lorenzo anima con su imagen de más de un metro de alto a una caravana integrada por familias completas que cruzaron la frontera el jueves y que, en su mayoría, fueron registrados por las autoridades migratorias hondureñas y guatemaltecas.

La embajada de Estados Unidos en Honduras aseguró que quienes intenten ingresar de manera ilegal a territorio estadounidense serán detenidos y deportados. Dijo además que al Gobierno de EE.UU. le preocupa la seguridad de los migrantes, en especial la de las mujeres, adolescentes y niños vulnerables que tanto sufren en la ardua y peligrosa travesía.

Salir de la pobreza

Lorenzo participó en la primera caminata que salió de la clandestinidad y atrajo la atención del mundo en octubre del 2018 y, aunque cruzó varias ocasiones las carreteras guatemaltecas a pie o subido en un transporte de los que ayudan por ratos a la caravana, no se define como un migrante.

Es, en sus palabras, un entusiasta de los derechos humanos que frustró su sueño americano y que ahora se dedica a apoyar a sus paisanos hondureños, con su Cristo Negro bajo el brazo.

En el 2018 en la basólica de Esquipulas, habita una imagen tallada hace 425 años por el guatemalteco Quirio Cataño, Yarlin Antonio Lorenzo recibió esta réplica que mantiene consigo cuando la Policía guatemalteca detuvo el grupo con el que iba.

Una señora le entregó la imagen y con esta en las manos, cuenta el propio Lorenzo, insistió a los agentes de seguridad que dejaran pasar al grupo hasta conseguirlo y continuar su avance a México.

Ahora, en cada oportunidad, vuelve con su imagen a acompañar a los migrantes hondureños que se organizan en nutridos grupos para ser visibles y conseguir salir de la pobreza y violencia vivida en su país.

Con más horas a los pies en esta ocasión, pues menos transportes los subieron a sus plataformas por el miedo a las multas, los migrantes siguen su camino hasta el cansancio.

Unidades móviles de la Cruz Roja llegan a atenderlos. Les dan agua, galletas y medicamentos para las llagas de los pies, ante la incertidumbre creciente que significa acercarse a la frontera con México.

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ofreció ayer 4 mil nuevos empleos en la frontera sur para los integrantes de la caravana que, en total, con los hondureños que pasaron la frontera del Corinto el miércoles pasado y los que se sumaron estos días, suman unos 3 mil 500.

El pasado 25 de septiembre, Honduras firmó un acuerdo con EE.UU. que busca atajar la migración irregular desde Centroamérica y se suma a los alcanzados con El Salvador, el 20 de ese mismo mes, y con Guatemala, el 26 de julio.

Analistas y expertos en migración señalaron que los tres países centroamericanos no tienen condiciones para recibir a migrantes solicitantes de asilo por los niveles de pobreza y violencia que sufren.