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La agonía del Open Arms concluye en Lampedusa

La agonía del Open Arms concluye en Lampedusa
Desembarco después de 19 días.

EFE ROMA

La fiscalía italiana ordenó ayer la incautación temporal del barco humanitario español Open Arms y el desembarco en el puerto de Lampedusa (Italia) de los 83 migrantes que seguían a bordo, poniendo así fin a una lenta agonía que duró casi tres semanas.

El barco atracó en el puerto de Lampedusa y los inmigrantes entonaron el Bella Ciao, momentos antes de poder pisar tierra y ser identificados por la policía local, que les hizo una foto.

El fiscal de Agrigento (Sicilia), del que depende Lampedusa, Luigi Patronaggio, tomó la decisión después de subir a bordo de la nave española acompañado de médicos para verificar el estado de los migrantes y la situación que reinaba a bordo, descrita por la tripulación como desesperada.

Según fuentes del procedimiento, el fiscal tomó esta decisión a instancias de la organización al amparo del artículo 328 del Código Penal, que castiga con entre seis meses y dos años al funcionario público que haya omitido su deber que, "por razones de justicia o de seguridad pública, o de orden público o de higiene y salud, debe ser cumplido sin retraso".

El Open Arms se tendrá ahora que quedar dos semanas en Italia durante la investigación.

Esta Fiscalía investigaba un presunto delito de secuestro de personas para determinar por qué no pudieron desembarcar los migrantes en Italia a pesar de que un tribunal tumbó la semana pasada la orden del ministro del Interior, el ultraderechista Matteo Salvini, de que el barco no entrara en aguas territoriales italianas.

La investigación no va dirigida contra nadie en concreto, pero a nadie se le escapa que Salvini y su intransigencia de no abrir los puertos a las ONG es el responsable de la situación, y ya fue acusado el año pasado de ese delito por impedir a un barco militar italiano desembarcar a un centenar de migrantes.

En los últimos 19 días, el Open Arms ha ido adelgazando su pasaje de migrantes rescatados con un goteo de evacuaciones parciales por motivos médicos y lanzamientos al mar.

El buque de la ONG española Proactiva Open Arms llegó a tener a bordo cerca de 160 migrantes, rescatados en el Mediterráneo entre el 1 y el 10 de agosto en tres operaciones, pero tras las últimas evacuaciones y los que se han tirado al agua para llegar a nado a la costa tenía a bordo a algo más de la mitad.