Economía

Los mitos y realidades del Plan de Ordenamiento Territorial

Los mitos y realidades del Plan de Ordenamiento Territorial

En menos de 90 días, el Concejo de Bogotá deberá tomar una decisión sobre el futuro del ordenamiento de la ciudad. La importancia de tal decisión radica en que se trata de la oportunidad para modernizar la planeación, respondiendo a las realidades y necesidades actuales de los bogotanos y que no necesariamente reflejan las de hace dos décadas.

El tema del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) es tan importante como denso y complejo, y tal vez por eso alrededor suyo se han construido mitos que fácilmente se derrumban cuando se ha hecho un exhaustivo análisis técnico y jurídico, así:

- ‘Plantea como única alternativa de movilidad el sistema Transmilenio’: en realidad promueve la reactivación de varios ejes para el transporte público, privilegia el uso de la bicicleta, obliga a integrar sistemas eléctricos de transporte, incorpora la construcción de las líneas uno y dos del metro y nueve cables que conectarán con zonas más alejadas de la ciudad.

- ‘Se propone una expansión excesiva para las proyecciones de crecimiento’: más que plantear la expansión, el POT ordena el territorio al interior de los límites naturalmente definidos, permitiendo planear sosteniblemente la infraestructura para atender las nuevas realidades demográficas, generadas por la recomposición de los hogares y la migración.

Andrés Arango S.

Andrés Arango Sarmiento, actual presidente de la Junta Directiva de Camacol Bogotá y Cundinamarca.

- ‘La renovación por reactivación genera expropiación y expulsión’: existen experiencias en las que este instrumento ha resultado ser un gana-gana para la ciudad y los habitantes de los sectores donde se proyecta, quienes pueden permanecer en la zona, mejorar su calidad de vida y disfrutar de una compensación económica adicional.

- ‘No respeta los elementos ambientales de la ciudad’: la propuesta va más allá del respeto a las decisiones judiciales con la preservación de los cerros orientales, el río Bogotá, la reserva Thomas van der Hammen y demás elementos de la estructura ecológica principal. Además, la integra para generar espacio público de calidad.

En resumen, el POT plantea el desarrollo sostenible, generando una ciudad densa, compacta y cercana, respondiendo a las nuevas realidades de su población.
Por eso, la recomendación a los concejales que estudian la propuesta es por el voto favorable para que Bogotá tenga la oportunidad de planear eficientemente su territorio.

ANDRÉS ARANGO SARMIENTO
​Presidente de la Junta Directiva de Camacol Bogotá y Cundinamarca