Economía

Llamado de atención ante el 'desprecio' por Bioenergy

Llamado de atención ante el 'desprecio' por Bioenergy

Un enérgico llamado de atención recibió en la Comisión Quinta del Senado el presidente de Ecopetrol, Felipe Bayón Pardo, durante un debate sobre la compañía Bioenergy, productora de etanol cuya liquidación fue solicitada en junio, pero cuya continuidad operativa, por cuatro meses prorrogables, le fue concedida al agente liquidador, Rubén Darío Lizarralde, el 9 de julio, por parte del juez del proceso concursal. Lea también: Claves de la quiebra de Bioenergy, firma de Ecopetrol que se liquida

Durante la sesión, que duró cerca de cinco horas, la senadora Maritza Martínez indicó que ni Ecopetrol ni el Gobierno pueden mirar para otro lado y cuestionó que los resultados que mostró la petrolera en el primer semestre le permitan marginarse de una empresa filial en la que se invirtieron más de 2 billones de pesos, capital que es público y sobre cuya situación se esperaba alguna propuesta de solución por parte de Ecopetrol.

“Yo lo respeto, doctor Bayón, pero hoy me declaro absolutamente perpleja de la actitud suya como presidente de Ecopetrol frente a un tema tan delicado, tan grave para la empresa”, indicó la parlamentaria al cuestionar la decisión de Ecopetrol de concentrarse solamente en el tema petrolero y salir de la producción de etanol.
Durante el debate, el presidente de Ecopetrol, Felipe Bayón, dio paso a la posición del agente liquidador, tras indicar que los negocios tienen que ser financieramente autosostenibles.

De interés: Las tres causas que llevaron a Bioenergy a la insolvencia

Por su parte, Lizarralde, quien cree que es posible salvar la empresa y 712 empleos directos, insistió que lo peor que puede pasar es que se pierda una inversión de estas características y de este potencial, luego de mostrar los avances luego de casi un mes de que la empresa volviera a desempeñar su objeto social, ya que, según el superintendente de Sociedades, Juan Pablo Liévano, la ley prevé salidas, de común acuerdo, incluso durante la etapa de liquidación.

Lizarralde dijo que tras tener una producción de 51 toneladas de caña por hectárea en el 2020, en las próximas tres zafras se puede subir a 80 toneladas por hectárea, pero se requiere un compromiso del Gobierno tanto en mantener los niveles de mezcla de etanol en los combustibles como en hacer una revisión de la política de importación del etanol de maíz desde Estados Unidos, debido a la situación en que quedará el país tras la crisis del covid-19.

ECONOMÍA Y NEGOCIOS -