Economía

Educación financiera, una buena inversión en sus hijos

Educación financiera, una buena inversión en sus hijos
Tómese el tiempo de enseñarles a ahorrar y controlar sus gastos. Aproveche su capacidad de aprendizaje. Tips.

NEGOCIOS BALANCE

El docente de Economía Alexánder Rodríguez nació en un ambiente de negocios. Sus padres eran propietarios de una agencia de turismo. Desde pequeño le inculcaron la importancia de llevar unas finanzas sanas. “Bolsillo sano, corazón contento”, solían decirle.

Hoy, después de 20 años de que dejó su hogar, siguen vigentes aquellos aprendizajes y resuenan en los oídos de sus dos pequeños hijos. “Ellos deben saber de dónde sale el dinero e involucrarlos en las finanzas de la casa. Es un error limitarlos con aquella frase: ¿para qué pregunta cuánto vale? Si usted no va a pagar”.

Alexánder considera que los niños tienen una gran capacidad de aprendizaje y absorben como esponjas, por lo que la educación financiera no debe excluirse dentro de la agenda educativa.

El experto preparó algunos hábitos financieros que debería enseñar a sus hijos para que más adelante mantengan una buena relación con su billetera.

* No les imponga creencias sobre el dinero. Sea muy cuidadoso en la forma en que se refiere a la plata y evite frases como: el dinero es difícil de conseguir, es malo y no crece en los árboles. Los comentarios negativos los pueden limitar.

* Enséñeles la diferencia entre necesidades y deseos. Este ejercicio les permitirá establecer los límites entre aquellas compras que realmente se requieren y las menos importantes. Un gran error es satisfacerles cada antojo.

* Déjeles claro el concepto del dinero. Tómese el tiempo y explíqueles que es un medio de intercambio. Los adultos trabajan y a cambio reciben una remuneración en efectivo que será usada para la alimentación, servicios públicos, deudas, ropa, viajes, entre otros. “Es clave explicarles que el dinero que entra a la caja no es por arte de magia”.

* Edúquelos para que sean consumidores responsables. Aunque para usted sea más rápido realizar las compras sin la presencia de su hijo, piense que este ejercicio puede ser una oportunidad para fortalecer su educación y futuro.

El supermercado es un buen ejemplo. Allí puede aprender a comparar precios, valorar si las promociones del 3X2 son realmente una oferta y explíqueles cómo la marca condiciona los precios de los productos.

*Aplique el Test del Malvavisco o Marshmallow. Es un famoso experimento que consiste en ofrecer una golosina a un niño de cuatro años, con la promesa de que si no se la come en 15 minutos recibirá como recompensa otro dulce. El objetivo de la prueba es enseñarles la importancia del autocontrol y evitar las compras compulsivas.

Demuéstreles que no comprar de forma ligera en ocasiones puede traer sus recompensas, como encontrar ese mismo artículo más barato en otro sitio. Incluso, pueden comprender que finalmente no lo necesitaban.

* Enséñeles que no pueden gastarse lo que no tienen. Aquí es necesario explicarle cómo funcionan las deudas. Si el niño quiere comprarse algo y no quiere esperar, puede prestarle el dinero. Sin embargo, adviértales que tienen el compromiso de devolverlo con intereses. De esta forma entenderán que es mejor ahorrar que endeudarse.

* Asígneles una remesa mensual. A medida que crezcan es opcional darles una paga mensual con una lista de gastos. Mientras dispone de este recurso y de otras oportunidades de gastarlo, se les puede enseñar la importancia de gestionar la salida y entrada de su flujo de caja personal, mediante un presupuesto y una hoja de control.

*No olvide el ahorro. Empiece regalándoles una alcancía, que luego puede ser una cuenta de ahorros. Recuerde que los productos bancarios para los niños deben estar supervisados, con el fin de darle un buen uso a los servicios.

Entre los bancos que brindan servicios a esta población están: Bancolombia, Davivienda, BBVA, Banco de Bogotá, Banco Caja Social, Itaú, entre otros. Estas compañías dan opciones de cuentas de ahorros infantiles con beneficios.

*Invertir es otra opción. Se necesita tiempo y madurez para dar este paso. Es importante que los niños conozcan la magia de invertir, pues el dinero se puede multiplicar.

*Apóyese en algunas herramientas tecnológicas. Existen recursos que sirven para enseñar a los niños a manejar el dinero: talleres interactivos, juegos de mesa, aplicaciones, cursos para padres y profesores.

A continuación una lista:

*Life Hub: Un software que ayuda a desarrollar habilidades financieras.

*Banqer: aplicación para usar en el aula y que ofrece experiencias de primaria.

*Goalsetter: aplicativo que motiva a los niños para que logren sus metas financieras a través del ahorro.

*De 1 en 1: cartilla con realidad aumentada para promover el hábito de ahorrar y la diferencia entre necesidades, deseos e inversión.