Economía

Dinero en efectivo aumentó su circulación por efectos del covid-19

Dinero en efectivo aumentó su circulación por efectos del covid-19
Se estima que en Colombia el 80% prefiere las transacciones en dinero. Corriente.

JUAN CARLOS LAYTON

MANIZALES

Valentina Serna, ama de casa, no tiene un trabajo estable por lo que tampoco tiene una cuenta de ahorros o tarjetas de crédito. Eso hace que utilice solamente dinero contante y sonante.

La empresaria Stella Benavides sí tiene varias cuentas, pero reconoce que le gusta manejar más efectivo, aún más con los actuales riesgos que se han reportado vía online.

Alejandro Castellanos hasta hace tres meses hacía todas sus transacciones con el plástico, pero ante las limitaciones para salir de su casa decidió mantener más dinero físico con el fin de hacer las compras en una tienda o algún mercado cercano a su hogar en los días que tiene de pico y cédula.

Aunque el estimativo en Colombia, según firmas como Fedeseguridad, es que el 80% de los colombianos aún utilizan el papel como principal medio de pago, la cuarentena generada por la pandemia covid-19 aumentó este uso.

Aumento histórico

Según el último reporte del Banco de la República, el uso del circulante creció en cerca del 26,5%. Las estadísticas del Emisor indican que mientras en marzo, abril y mayo del 2019 el promedio del uso del circulante bordeó los $73 billones por mes, en mayo de este año la cifra ya superó los $92 billones en billetes, sin contar el flujo de monedas (ver infográficos), que también aumentó en casi el 9%.

La razón principal, según Rafael Cruz, analista y gerente de la firma consultora Cruz Díaz e hijos, es que independiente del nivel de desarrollo, riqueza, situación económica o capacidad para atender desastres, históricamente las grandes catástrofes, tragedias o eventos negativos se caracterizan por la tendencia de la gente a retirar sus ahorros del banco para mantenerlos en su casa y utilizarlo como medio de pago principal y casi exclusivo.

"En teoría, y así se predijo, esta tendencia no debería presentarse en en estos tiempos, dados los avances tecnológicos, el acceso de cada vez más usuarios a las redes y sistemas de pago on-line, pero no fue así".

Pánico y disponibilidad

Aunque el último reporte de compras on line, evidencia aumentos del 8% y 10% mensual, y continúa creciendo, para los analistas el fenómeno está asociado con la confianza de tener disponibilidad del efectivo en forma inmediata, al pánico generado por las noticias relacionadas con la economía global o a costumbres culturales, personales y familiares.

Unido a la seguridad, Alejandro Reyes, analista económico del BBVA, explica que muchas personas están comprando bienes esenciales y básicos. "Por eso, quienes pueden usar sus tarjetas lo hacen, pero un grueso de colombianos, no está vinculado estructuralmente al sistema financiero y por ende, un alto porcentaje del gasto lo hace con plata".

La situación también tiene que ver con que mucha gente se está quedando sin trabajo, lo que hace que haya una economía más informal. "Eso hace pensar que esa mayor dinámica puede mantenerse a largo período".

Los analistas también coinciden en que el flujo se debió a la distribución de auxilios del Gobierno y a las medidas con las que se pretende ayudar a cerca de 1 millón de familias de escasos recursos en todo el país.

Colombia no fue la única nación con este efecto. También hay reportes de alzas en países de la Comunidad Europea, EE.UU, Australia, Latinoamérica, Argentina y Brasil. La excepción se genera en unos países que en la última década optaron por minimizar el uso del efectivo, caso Noruega, Suecia, Dinamarca y el Reino Unido.

No es un riesgo

Para el director ejecutivo de Fedeseguridad, Nicolás Botero-Páramo, esto tampoco se puede convertir en un hecho de pánico. "Se especuló mucho y aún circulan en las redes, informes y conceptos respecto del riesgo elevado de transmisión del virus, hecho que los científicos han revaluado y puesto en justas proporciones. Aún cuando se deben mantener los protocolos de higiene y lavado de manos, los estudios evidencian que los virus pueden permanecer activos por más tiempo incluso en superficies de sustratos plásticos como los de tarjetas de crédito y débito", aseguró.

"También hay que resaltar que el dinero circulante y la digitalización no son excluyentes, pues ambos hacen parte del ecosistema de pagos que las personas deben tener disponibles como alternativas”, consideró.

El riesgo que sí existe es que se genere un aumento en la inflación, en la medida en que empiece a reactivasrse el aparato productivo y se sigan inyectando recursos del sector público.

Para los analistas aún no se ven esas presiones inflacionarias, por lo que la esperanza es que en medio de tanto circulante se siga manteniendo controlando el costo de vida en el país.

"Por ahora seguiré con un buen ahorro en efectivo, aunque para comprar las pizzas y demás antojitos seguiré utilizando los medios online", sostuvo Alejandro Castellanos.

Menor inclusión

Se estima que Colombia está entre los países de la región que más usa efectivo, más si se tiene en cuenta que el 16,7% de los adultos no tienen productos financieros, según el Reporte de Inclusión Financiera de la Banca de Oportunidades.

En otros países

* En la zona euro, el valor de los billetes en circulación reportó el mayor aumento desde la crisis financiera de 2008, según datos publicados por el Banco Central Europeo. En marzo el valor de los billetes en circulación aumentó en 36 mil millones de euros hasta marcar máximos históricos de 1 millón 314 mil millones de euros, un incremento del 8%.

* En Argentina la demanda creció en el último mes en cerca de 165.000 millones de pesos argentinos, un aumento del 14% en el último mes y del 62% frente al año pasado.

* En Australia se habla de retiros masivos en sucursales bancarias y cajeros automáticos. El Sydney Morning Herald informó el 9 de abril que los australianos no solo acumularon papel higiénico y latas de tomate por la pandemia del coronavirus sino que también comenzaron a acumular dinero.

* En Estados Unidos durante el ultimo mes, la demanda del circulante en valor se incrementó en cerca de 70.000 millones de dólares, es decir en un 4%.