Economía

Crisis de precios del café se ha llevado 27.000 hectáreas cultivadas

Crisis de precios del café se ha llevado 27.000 hectáreas cultivadas

La caída del precio, que completa 29 meses y mantiene la libra en 91 centavos de dólar, ya tiene al gerente de la Federación Nacional de Cafeteros (Federacafé), Roberto Vélez Vallejo, hablando de crisis humanitaria.

La cotización del café en la Bolsa de Nueva York se desplomó el martes a un mínimo de nueve años y la variedad arábiga tocó un valor mínimo en 13 años (88 centavos).
Lo cierto es que, pese a que se estima que la cosecha colombiana este año crecerá a 14 millones de sacos de 60 kilogramos, frente a 13,6 millones el año pasado, los precios no repuntarían.

El valor interno de la carga de 125 kilos, por cuenta de los bajos precios internacionales, está en 688.000 pesos, lo cual no cubre los gastos de producción, estimados en 780.000 pesos.

Desde abril, Vélez viene hablando del desplazamiento de cultivadores hacia los cultivos ilegales por los bajos precios, especialmente en Cauca y Nariño, donde quedan 92.560 y 37.260 hectáreas, respectivamente.


Igualmente, fuentes del sector estiman que 25.000 familias están migrando a otros productos como aguacate, cítricos o turismo.

En los últimos cinco años, el área sembrada de café en Colombia cayó 9,9 por ciento y se ubicó en 877.140 hectáreas.

Se estima que a cada hectárea le caben 1.500 árboles, y como se sustituyeron 26.810 hectáreas en los dos últimos años completos, solo ese periodo se fueron al piso 40,2 millones de ellos, en buena parte por baja rentabilidad vivida en dicho lapso.

El fenómeno es particularmente fuerte en el Eje Cafetero. La principal caída entre todas las regiones es la de Quindío, en donde el área sembrada se redujo en 26,4 por ciento, en cinco años. También son fuertes las bajas en La Guajira, con 24,1 por ciento, y en Cundinamarca, con 23 por ciento.

En hectáreas, la reducción más aguda ha sido en Antioquia, donde bajaron de 137.130 a 120.960, del 2013 al 2018.

Huila, que sigue siendo el departamento con más área sembrada, también experimentó una caída, en esos seis años, de 5 por ciento.

Sin embargo, en los departamentos del Eje Cafetero la caída es mayor del 10 por ciento, con el descenso de Quindío a la cabeza.

Así, de superar en conjunto al Huila en el 2013, ahora tienen juntos menos hectáreas que este último departamento.

En abril, el Gobierno anunció 100.000 millones de pesos destinados a paliar la crisis de los cafeteros,pero aunque estos lo agradecen, dada la magnitud de la crisis ocasionada por la fuerte caída del precio internacional, los recursos resultan insuficientes para atender a las 540.000 familias que derivan su sustento de la planta. La sumatoria de los últimos años en apoyos es de 255.000 millones de pesos.

Cosecha histórica

Una de las causas de la caída de precios es la alta producción mundial: el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por la sigla en inglés) estima este año alcanzará un récord de 174,5 millones de sacos, 15,6 millones más que el año pasado, por aumentos de producción en Brasil y Vietnam.

Los estimativos de la Federacafé indican que solo un precio de 1,40 dólares o más por libra cubriría el costo de producción, y así poder desembolsar en Colombia, internamente, por una carga de 125 kilos, entre 800.000 y 850.000 pesos.

Además, pese a la menor área cultivada, según Reuters, hasta ahora la cosecha no se ha reducido por un aumento de la productividad y la renovación de cafetales. Una parte de la crisis se debe, igualmente, a que los tostadores están usando más café robusta que suaves lavados, como los colombianos, en sus mezclas, o la elevan en menor proporción que los primeros.

Según declaraciones recientes de Roberto Vélez a , los fondos de inversión —que recolectan plata del público e invierten en café y en cacao, adquieren acciones de Apple y de Microsoft, y hacen una canasta para ofrecerle rentabilidad— son los especuladores que están llevando a la crisis de precios. Desde hace un par de meses, también advirtió que no tiene evidencias ni los números, pero se puede creer que en zonas de Cauca y Nariño, que son cercanas a cultivos ilegales, es difícil convencer a los cultivadores que se queden en el grano y no se vayan a la coca.

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