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No se salva nadie, otra vez: el balance individual de Colombia

No se salva nadie, otra vez: el balance individual de Colombia

Otra vez, con cuatro días de diferencia, no se salva nadie a la hora de hacer el análisis de la actuación de la Selección Colombia, que selló su peor goleada en la eliminatoria en 43 años. Sin alma, sin fútbol y, sobre todo, sin defensa. Acá, el balance del equipo de Queiroz en Quito.

Camilo Vargas: comprometido en uno de los goles, por un mal saque suyo. En los otros lo fusilaron e incluso evitó uno más. Cuatro puntos.

Luis Orejuela:
le pesó el debut en las eliminatorias. Expuesto cuando lo atacaron y pobre a la hora de atacar. El DT ni siquiera lo dejó terminar el primer tiempo. Dos.

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Dávinson Sánchez:
se esperaba que con su regreso la defensa recuperara seguridad y entre sus dudas y la falta de filtro, el juego terminó muy mal para él. Tres.

Jeison Murillo:
volvió a hacer gala de algo que se le ha criticado no solo en la Selección, sino en sus clubes. A veces se distrae y eso cuesta que a Colombia le lleguen. Tres.

Johan Mojica:
no aportó mucho saliendo y por su zona llegaron muchas veces, además de que se le notaron errores de fundamento a la hora de marcar, como llegar por detrás. Otro que ni terminó la primera etapa. Dos.

Juan Guillermo Cuadrado:
ni como mediocampista ni como lateral rindió en este juego. Se le abona que lo intentó, pero estuvo lejos, lejísimos del jugador que brilla en Juventus. Tres.

Jéfferson Lerma:
qué lejos está del jugador de las dos primeras fechas de la eliminatoria. Limitado, torpe y sin distancia. Además, se perderá el partido contra Brasil por acumulación de amarillas. Tres.


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Mateus Uribe: otro partido en el que queda en deuda con la Selección. Sin filtro, sin precisión, sin marca, sin salida. Queiroz lo sacó en un intento desesperado porque no le hicieran más goles. Sin éxito, por supuesto. Dos.

James Rodríguez:
ya venía de no pesar en el partido contra Uruguay, pero este puede ser su peor partido con la Selección Colombia, de lejos. Solo apareció para cobrar el penalti que significó el 4-1 parcial. ¿Cuál es el problema de James? No se adapta al sistema, no pesa, no se siente. Tres.

Luis Díaz:
era el que más lo intentaba, sin que tampoco estuviera brillando mucho, y terminó sacrificado cuando Queiroz desocupó el banco buscando una reacción que nunca llegó. Cinco.

Duván Zapata:
Ya preocupa. Aunque la pelota no es que le haya llegado mucho, pareciera que la camiseta de la Selección le comienza a pesar. Tuvo un cabezazo en el primer tiempo y ya. Muy lejos del jugador del Atalanta. Cuatro.

Frank Fabra:
entró por Díaz (40 PT). Dio algo más de salida, pero terminó tan mal como los que salieron. Cuatro.

Luis Fernando Muriel:
reemplazó a Orejuela (41 PT). Si Zapata no se pareció al del Atalanta, al parecer desde Bérgamo mandaron a otro Muriel. Tres.

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Luis Suárez:
ingresó por Mojica (41 PT). Ni le llegó la pelota ni tampoco es que haya luchado por ella. Se nota que poco ha trabajado con el equipo. Y eso, por supuesto, no es su culpa. Tres.

Wílmar Barrios:
entró por Uribe (41 PT). No se entendía por qué lo habían dejado en el banco y luego del partido quedó muy claro. Perdidísimo, sin entrega, sin marca... Tres.

Edwin Cardona:
entró por Lerma (21 ST). Desubicado y sin peso ofensivo. No fue solución y no pudo juntarse con James. Sin calificación.

José Orlando Ascencio
Subeditor de Deportes
@josasc