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La deportista que colgó la bicicleta y se puso la bata de médica

La deportista que colgó la bicicleta y se puso la bata de médica

Hoy el mundo no tiene un norte, y lo único que vale es proteger a los demás, a la familia, tratar de ayudar a los más necesitados en estos momentos de angustia. Pero lo más importante es conservar la vida, sobrevivir, tras el azote de la pandemia de convid-19, que ha dejado un gran número de víctimas e infectados.

Y eso es lo que hace la ciclista suiza Elise Chabbey del equipo Bigla-Katusha, que hace parte de la categoría UCI Women’s World Tour. Tiene 26 años, decidió dejar la bicicleta por un momento y ponerse la bata de médica para ingresar al Hospital Universitario de Ginebra (Suiza) e impedir que el virus se propague más en su país y que el número de fallecidos aumente.

Chabbey nació el 24 de abril de 1993 en esa ciudad y desde muy pequeña la actividad física fue su pasión. Ha sido tan profesional, tan dedicada que no solo es una deportista de alto rendimiento, sino que acaba de graduarse en Medicina.

Chabbey formó parte del equipo de su país de kayak, que participó en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, y aunque no obtuvo una medalla, fue un honor para ella haber defendido los colores de Suiza en una competencia tan importante.

Dice que su sueño es volver a unos Olímpicos, y trabaja para eso. Todos los días en su mente está volver a vestirse con los uniformes de Suiza para competir, pero con el aplazamiento de los Juegos y su dedicación, por el momento, a salvar vidas en el hospital, ese sueño quedó suspendido.

Elise Chabbey estaba lista para tomar parte en la Strade Bianche femenina, la clásica italiana que estaba prevista para el pasado 7 de marzo, pero días antes la organización de la competencia se vio obligada a cancelarla.

Los casos de coronavirus aumentaron en ese país y todo se paró. El ciclismo pasó a un segundo plano y comenzaron a conocerse las noticias de cancelación de más pruebas y del aumento de contagios y fallecimientos por la pandemia.
Chabbey no lo pensó dos veces, regresó a su país, dejó la bicicleta de carreras y se enlistó en el grupo médico que ayuda a pacientes que a diario llegan a ser tratados por el mortal virus.

“No hacer nada no está realmente en mi naturaleza. Lo que está sucediendo ahora no tiene precedentes, y dada la gravedad de la situación, siento que tengo que hacer algo”, declaró la pedalista suiza.

No son muchas las reacciones que ha tenido Chabbey en su nuevo rol. Lo que se sabe es que, a pesar del cansancio, llega en las noches a su casa y hace rodillos, la manera más común por estos días de entrenamiento.

Trata de no perder la forma, aunque es difícil, pues señala que no es lo mismo entrenar bajo techo que salir a la carretera. Lo hace porque quiere disputar el Mundial de Ciclismo, que se llevará a cabo en Martigny (Suiza), casi que en su casa, aunque sabe que no hay objetivos a corto plazo, pues la temporada está suspendida.

Por intermedio de sus amigos supo que en ese centro asistencial necesitaban colaboración, pues los casos desbordaron su capacidad, y ella, por iniciativa propia, levantó la mano. Es la encargada de cuidar a los pacientes, supervisa los tratamientos y trata la infección.

“Tenemos varios pacientes, y como en los próximos días llegarán más, pues lo mejor es ayudar”, precisó.

Es una ciclista que se destaca en las etapas de montaña. Su palmarés no es muy amplio, pero el año pasado fue segunda en el Campeonato Nacional de Ruta, en el que escoltó a Marlen Rousser, y fue bronce en la prueba de la contrarreloj individual.

Esa temporada fue buena para la pedalista, pues fue quinta en la general de la Vuelta a Escocia, 37.ª en la clásica Amstel Gold Race y ocupó el mismo lugar en la Lieja Bastonia Lieja, además de haber sido 21.ª en la prueba en línea del mundial de ruta.

Antes de pararse la temporada, Chabbey ocupó la casilla 36 en la Vuelta a la Comunidad Valenciana femenina y la 20 en la Setmana CV, pero tuvo que parar.

Elise Chabbey entiende que hoy la prioridad es la salud de la gente en el mundo, que el deporte y el ciclismo pasan a un segundo plano, aunque todos los días se levanta con la esperanza de que esta problemática pase lo más rápido posible.

“Cuando la crisis haya disminuido sabré que intenté hacer mi parte y espero estar orgullosa de eso. Creo que hacer esto ahora en verdad me ayudará mentalmente. Y cuando las carreras comiencen de nuevo, estaré más que lista y completamente motivada para unirme a mis compañeros de equipo en el camino”, declaró a la página oficial de su equipo.