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Junior: buen camino para salvar un año terrible del fútbol colombiano

Junior: buen camino para salvar un año terrible del fútbol colombiano

Con todos sus representantes eliminados antes de los octavos de final de la Copa Libertadores, y con el desastre de las fechas de noviembre en la eliminatoria para el Mundial de Catar 2022, el fútbol colombiano se aferra ahora a la única esperanza que le queda para salvar un año terrible, la del Junior de Barranquilla.

El actual subcampeón colombiano logró la clasificación a los cuartos de final de la Copa Suramericana, con una dosis de sufrimiento que se ha vuelto costumbre para nuestros equipos: perdió 2-1 con Unión La Calera, de Chile, tras quedar con nueve jugadores por las expulsiones de Teófilo Gutiérrez y Larry Vásquez, pero se impuso en lanzamientos desde el punto penalti (4-2).

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Así, el equipo que dirige Luis Amaranto Perea mantiene las opciones de conseguir su primera corona internacional, la misma que estuvo muy cerca de ganar hace un par de años, cuando perdió la final con Atlético Paranaense, de Brasil.

“Sufrimos muchísimo y había que modificar cosas. Son muchos partidos y hay una gran acumulación de desgaste. Por suerte, supimos sufrir y aguantar a un equipo que juega muy bien y nos superó en el juego”, declaró Perea.

Junior, que llegó a este torneo tras quedar afuera de la Libertadores en la fase de grupos, es el único equipo colombiano que sigue en competencia, tras la desastrosa presentación del Deportivo Cali, goleado y humillado 1-5 por Vélez Sársfield, de Argentina.

En la fase anterior se habían despedido de este torneo Millonarios, eliminado justamente por el Cali en lanzamientos desde el punto penalti, y Deportes Tolima, que no pudo con Unión La Calera, con el que empató los dos juegos y quedó afuera por goles de visitante.

La Copa Suramericana es un torneo muy parejo, pero en el papel, el camino que tiene Junior parece ser mucho menos complicado de lo previsto para alcanzar, al menos, la final del torneo.

El próximo rival de Junior será otro club chileno, Coquimbo Unido,
que actualmente está en la casilla 15 de la Liga de su país, peleando por no descender. Pero en la Suramericana ha tenido un buen camino, aunque eliminando a rivales de mucho menor peso: Aragua y Estudiantes de Mérida, de Venezuela, y ahora, en octavos de final, a Sport Huancayo, de Perú.


En caso de superar esta fase, Junior enfrentaría al vencedor del duelo entre Bahía, de Brasil, y Defensa y Justicia, de Argentina. El primero viene de dejar afuera a Nacional de Paraguay, Melgar de Perú y Unión, de Argentina. El segundo también cayó desde la fase de grupos de la Libertadores, y ya en la Suramericana, sacó a Sportivo Luqueño, de Paraguay, y Vasco da Gama.

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El otro lado del cuadro se ve mucho más fuerte, incluso con dos equipos que ya ganaron este torneo: Independiente, campeón en 2010 y 2017, enfrentará a Lanús, que lo ganó en 2013. En la otra llave están Universidad Católica, de Chile, y Vélez Sársfield, que tiene una Copa Libertadores en su palmarés, en 1994. Son rivales mucho más fuertes y con mucha más tradición que los posibles rivales de Junior. Sin Teo y sin Vásquez, los ‘Tiburones’ tendrán que luchar para quedar en la historia.