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Iván Ramiro Sosa, el gregario campeón de la Vuelta a Burgos

Iván Ramiro Sosa, el gregario campeón de la Vuelta a Burgos

Las lagunas de Neila es un sitio icónico de España, apetecido por los turistas. Está conformado por circos glaciares en medio de altos que le sirven al ciclismo como premios de montaña.

Desde 1985, ese parque natural es meta de la etapa reina de la Vuelta a Burgos, y allí el ciclismo colombiano ha hecho historia, pues han ganado Alirio Chizabas, Martín Farfán, Mauricio Soler, Esteban Chaves, Nairo Quintana, Miguel Ángel López e Iván Sosa.

Quintana y Sosa tienen historias parecidas. No solo son los dos únicos pedalistas nacionales que han obtenido la victoria en dos ocasiones en ese alto, sino que lo hicieron de forma consecutiva.

El boyacense lo consiguió en 2013 y 2014 y el corredor de Pasca, Cundinamarca, lo hizo en 2018 y 2019. Precisamente el sábado pasado, el ciclista de 21 años del equipo Ineos logró un triunfo importante.

Fue en Neila, donde casi garantizó el cambio del equipo Androni al Sky, hoy Ineos; claro, después de haber confirmado en un video que firmó por el Trek.

Luego de una ‘pelea en el escritorio’, Ineos se quedó con él, y desde este año hace parte del kínder de la escuadra británica al lado de Pavel Sivakov y Egan Bernal, dos de los jóvenes más importantes.

Sosa comenzó en el ciclismo gracias a su tío Joaquín, quien salía con otros tres sobrinos a montar en bicicleta por las veredas cercanas Pasca, Cundinamarca, donde Iván Ramiro nació el 31 de octubre de 1997. Los pequeños le seguían el paso, algo lento pues montaba bicicletas de ciclomontañismo, pero ahí nació la afición de Sosa por el ciclismo. Encima de esa máquina pesada se forjó el campeón de hoy.

En memoria de Diego

Iván tomó en serio la bicicleta con cada pedalazo que le tocaba para ir a la institución educativa rural departamental Adolfo León Gómez, un trayecto en el que demoraba 20 minutos.

La bicicleta era para el pequeño una manera de transportarse y de hacer deporte, aunque un lamentable incidente lo llevó a cambiar el ‘chip’.

Diego era el hermanastro de Iván Ramiro, cuyo fallecimiento lo hizo pensar. Un cáncer de hueso se lo llevó y desde ese momento, Sosa tomó en serio el ciclismo, al que le dedicó más tiempo.

El italiano Andrea Bianco, radicado desde hace muchos años en Colombia, practicó el ciclomontañismo, fue entrenador de la Selección Colombia y hoy se encarga de descubrir talentos, uno de los cuales fue Sosa.

Él lo llevó a Europa, al Androni de Gianni Savio, en el cual compartió con Bernal. Primero corrió con el equipo Martin Lampadari, hasta que cumplió la mayoría de edad.
Cuando llegó al Androni se destacó. Fue clave en el triunfo de Egan en el Tour de l'Avenir del 2017 con la Selección Colombia, y, el año pasado, Sosa era el candidato para ganar, pero no pudo.

No fue fácil su llegada a Europa. Le contó a que sufrió con el idioma, por lo que usaba el traductor del celular cada rato.

Lo más difícil fue estar sin su familia, alejado de Telma Johana, su mamá, y de Jorge Antonio, su papá.

Pero esos sacrificios le sirvieron. Maduró. Se centró en lo que quería ser: un campeón, y lo consiguió.

El año pasado venció a su compatriota Miguel Ángel López en Burgos. Precisamente, al boyacense fue al que le ganó la etapa en las lagunas de Neila, en la cual confirmó el título.

Este año volvió a esa competencia. Todo gregario sabe que debe aprovechar la oportunidad de obtener las victorias de etapas o en las generales en las carreras en las que son designados como líderes, y Burgos era una buena opción para el colombiano.
También fue al Giro de Italia y quedó de 44 en la clasificación general, pero no tenía ningún compromiso, no hubo presión.

Al contrario, en Burgos sí. Debía responder por la general, y lo hizo. Ganó dos etapas, la del viernes en Picón Blanco, tras 150 kilómetros, y al día siguiente en Neila, de 146 km.
“El año pasado fue de experiencia, y eso me sirvió. Eso lo puse en práctica en esta ocasión. En el 2018 cometí un error, porque partí desde atrás y Miguel Ángel López me alcanzó. Ya aprendimos, por eso en esta ocasión calculé mejor y se dio el triunfo”, señaló el pedalista colombiano.

Y agregó: “He visto que ninguno me ha seguido y llegué hasta el final; creí que no iba a poder, pero estoy contento por el equipo que me ha ayudado bastante a retener este título”.

En la presente temporada cuenta con 53 días de carrera y tiene 8.580 kilómetros en sus piernas, un año que no pudo comenzar mejor, pues lo hizo con el segundo puesto en la clasificación del Tour Colombia, detrás de López, al que venció en Burgos en el 2018.

Iván Ramiro Sosa, tras Burgos, afirmó que no disputará la Vuelta a España, aunque Ineos no ha dado a conocer la nómina que desde el próximo sábado estará en la tercera carrera por etapas más importante del mundo.

Ya ganó el año con la victoria en la general de Burgos y espera terminar el año de la mejor manera.

No se puede decir que sea un 2019 de aprendizaje porque dos años en Europa lo han madurado, ya conoce qué es ganar una competencia importante y va por más. Su meta: ganar una grande.

LISANDRO RENGIFO
Redactor de @LisandroAbel