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Guimaraes, el DT brasileño que conquistó América

Guimaraes, el DT brasileño que conquistó América

Es brasileño, y se sabe que los brasileños no juegan para empatar ni para perder, y ni siquiera juegan para tener victorias efímeras. El no dirigió en su país y de hecho hizo carrera afuera, lejos de casa, incluso con nacionalidad costarricense, pero tiene esa mentalidad de los pentacampeones del mundo. Le corre por las venas.

Llegó al América de Cali para tener una victoria constante, recordada, inolvidable, para dejar huella: para ser el primer DT brasileño en ganar el título del fútbol colombiano.



Alexandre Guimaraes no es ningún aparecido. A sus 60 años ha cultivado una larga trayectoria profesional. Dos veces estuvo en el Mundial de mayores, sí, en el Mundial, con la Selección de Costa Rica, en Corea-Japón 2002 y en Alemania 2006. Y eso ya es mucho decir.

Hizo carrera en ese país centroamericano, en clubes como Belén, Herediano, Saprissa, Cartaginés. Pero además dirigió en México, en Honduras, en China, en Emiratos Árabes y hasta en la India. Guimaraes conoció mucha diversidad futbolística antes de desembarcar en Colombia con el reto de devolverle al América su gloria.

Sin embargo, a Cali no llegó en carro de bomberos. No muchos se entusiasmaron con su desembarco. Al fin y al cabo, ningún técnico extranjero había podido ser campeón con América y su presencia no despertaba optimismo. Así que su trabajo comenzó con muchos interrogantes.

“¿Guimaraes?, ¿y ese quién es?”, se preguntaban los escepticos, la mayoría. “Guimares, ¡fuera!”, reclamaban esos numerosos escépticos al primer traspié. “Guimaraes, algo tiene”, reflexionaban cuando empezaron a ver resultados”. Y de repente, Guimaraes ya era finalista, campeón, y lo hizo no para callar bocas sino para hacerlas gritar, “Guimaraes, Guimaraes”, como el nuevo DT héroe del club.

Ha vivido tanto fuera de Brasil que ni se le siente el acento portugués. Su español es fluido. Trabaja con disciplina. Con carácter. Con exigencia. Le dio expresión a un equipo inexpresivo.

Probó una y otra idea, cambió, modificó, tropezó y se levantó hasta lo más alto, a ganar el título que se convirtió en su reto y en su obsesión. Sus títulos, hasta ahora, eran en Costa Rica, incluso ganó uno en Emiratos, pero este, el que acaba de lograr, le da un estatus mayor. Hoy Guimaraes ya no es un desconocido para la afición escarlata, se metió en la memoria y en los corazones. Es el nuevo conquistador de América.

Pablo Romero
Redactor de
@PabloRomeroET