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Análisis: Millos vs. Nacional: duelo de pasión y mucha tensión

Análisis: Millos vs. Nacional: duelo de pasión y mucha tensión

Millonarios está bajo presión. Nacional está en alerta máxima. Alberto Gamero está desesperado por clasificar, eso dice. Juan Carlos Osorio está desesperado por sacar adelante su idea. Gamero elogia a Osorio. Osorio elogia a Gamero. Ambos se tratan pasito, con respeto, como si no estuvieran en el problema en el que están. Aunque ambos deben tener claro, como los jugadores, que el partido de este sábado acumula tanta pasión como tensión, porque ninguno puede perder.

Se conocen muy bien. Son viejos rivales. Gamero se entusiasma cada que enfrenta a Nacional, al que supo ganarle un título en Medellín con el Tolima en 2018. Osorio se entusiasma cada que enfrenta a Millonarios, donde arrancó como técnico principal en 2006. Ganar significaría para Gamero una resurrección. Para Osorio, un paso gigante hacia la clasificación.

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Ambos se han estudiado al detalle. Gamero dijo ayer con rigor que Nacional tiene volumen de ataque, que su juego interior es peligroso, que el mediocampo es fuerte con Jarlan, Andrade y Baldomero, que su colega Osorio siempre tiene un plan nuevo y que no sabe con qué le va a salir, pero que, sea lo que sea, está preparado... Osorio, mientras tanto, respondió que Millonarios está innovando, que Gamero cada vez mejora su idea, que el papel de Arango es muy importante, que los centrales son de jerarquía, y que Millos es de los que mejor juegan en Colombia, eso dijo. En fin, mensajes van y elogios vienen entre dos entrenadores que pasan problemas por el juego que defienden, por los resultados que intentan y no se les dan, porque para ninguno hay tiempo de espera, y menos cuando ambos quedaron en problemas en la Copa Suramericana.

Nacional vs. River Plate

Nacional vs. River Plate

A Gamero le preocupa no clasificar. Es su tortura de cada partido. Porque aunque el equipo cogió vida al vencer a Envigado y a Patriotas, y al empatarle a Junior, sigue lejos de clasificar, con apenas 18 puntos y 12 en juego. No ganar hoy sería como recibir un golpe de gracia. “Si en algo estoy desesperado es en el puntaje que tengo, estoy desesperado porque quiero clasificar”, admitió Gamero cuando le preguntaron por la falta de definición.

Sin embargo, Gamero no se ha derrumbado. Se aferra a esa luz que sigue encendida en medio del túnel. “El grupo que tengo sabe que este es un partido especial y vamos a salir a disputarlo de la mejor manera. Salir a ganarlo. Lo tomamos con la mayor responsabilidad. Queremos que se haga el mayor esfuerzo para darle esta satisfacción a la hinchada”, dijo como si fuera un grito de guerra, una arenga, como si no le hablara a la prensa sino a sus propios jugadores en el camerino, antes de salir a la grama a jugarse el futuro, el mañana, el milagro.

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Millonarios

El gol y el festejo azul.

Osorio no habló de desespero, no se mostró angustiado. Si lo está, lo disimula bien. Prefirió defender, como lo ha hecho, a capa y espada, con escudo y lanza, su idea, su filosofía. “Como proceso que es, se tiene que sufrir, con derrotas a veces justas y a veces no, con obstáculos. Consolidar una idea de juego cuesta mucho; y con jugadores jóvenes, con mayor razón. Es un proceso difícil, pero reitero que hemos mostrado mejoría... Vamos a poner un buen equipo, y ojalá estemos a la altura”, dijo.

Como proceso que es, se tiene que sufrir, con derrotas a veces justas y a veces no, con obstáculos.

Gamero y Osorio ya se lanzaron los elogios, se trasladaron la presión. La hora de la verdad será en la cancha, cuando Millonarios y Nacional jueguen el partido especial, el clásico, el duelo de la pasión y la tensión, el que nunca, y menos ahora, se puede perder.

PABLO ROMERO
Redactor de @PabloRomeroET