Cultura

Un libro para contar la historia de la salsa y el entretenimiento

Un libro para contar la historia de la salsa y el entretenimiento

Jairo Varela y su hija Yanila vivían en la localidad de Fontibón, en Bogotá. El músico buscaba caminos para el grupo Niche.

Y al chocoano fallecido le dio porque quería aprender a tocar flauta para emular, así fuera un poco, a su admirado Johnny Pacheco, un dominicano rey de la flauta y de la salsa.

Entonces le pidió al periodista y representante de artistas Ricardo Bicenty, su amigo, que le sirviera de fiador para comprar una flauta.

“Todo empezó con un concierto de la Fania aquí en Bogotá; yo fui con Jairo, y mientras ellos tocaban, él me decía: ‘Ricardo, Niche va a ser grande, teneme fe, parame bolas’. Yo le serví de fiador, y él todos los días ensayaba. Yanila, que tenía 10 años, vivía desesperada y le pedía que dejara la bulla, y Jairo me comentaba: ‘Si ella supiera que de esto vamos a vivir bien, no me mandaría a callar’ ”, cuenta Bicenty.

De esta y de otras historias –muchas más– se nutrirá el libro que Ricardo Bicenty ya está escribiendo, y en el que narrará sus momentos con Niche, Guayacán, Alquimia y Charlie Zaa, entre otros artistas, y recopilará los mejores reportajes que hizo en diferentes medios, con actores y otros agentes del espectáculo.

Cartagenero, pero criado en Barranquilla, Ricardo Bicenty lleva 45 años en el mundo del entretenimiento, como comunicador, jefe de prensa y representante de distintos artistas, entre otros.

Ha trabajado en , RCN Radio y distintas disqueras. Con estas últimas ha mantenido contactos cercanos para promover la presentación y grabación de artistas, como cuenta que hizo con Niche, Guayacán, Charlie Zaa y otros.

Pero además, quiere “hacer perfiles humanos y sicológicos de los personajes que han sido tan importantes para el país en la música y en otras artes”, asegura.

Y destaca, entre otros aspectos, la gran confianza que Jairo Varela tenía en su proyecto, que logró de manera tan contundente, consolidando a Niche como uno de los grupos más importantes de la salsa en el mundo.

“Le aportó elegancia, disciplina, le dio estatus al trabajo del músico. Antes de Niche, los grupos hacían cuatro o cinco salidas por quince minutos de descanso. Esa medida la cambió Jairo cuando puso en los contratos toques de solo noventa minutos. ‘A la gente hay que dejarla con ganas’, me decía”.

Bicenty, que también ha sido locutor, cuenta que hay muchas cosas por contar, porque “algunas se han tergiversado, y es bueno conocer la historia real”.

Con Alexis Lozano, director de Guayacán, también ha tenido una amistad importante, al punto de que compartieron un apartamento en Bogotá, en el centro. “Nuestro arreglo era que Alexis cocinaba y yo lavaba los platos”, dice.

“Es muy importante que la gente conozca los orígenes de los grupos como Niche y Guayacán, y el porqué de proyectos como los de Charlie Zaa y Alquimia, que en su momento fueron tan importantes”.


Y por eso trabaja en el libro, que aún no tiene título pero promete añoranzas para los amantes de la salsa en especial.