Cultura

Se me quemó el arroz / El condimentario

Se me quemó el arroz / El condimentario

Desde que inició la cuarentena he guiado y asesorado a montones de personas que me escriben con dudas sobre qué y cómo cocinar en casa. He contestado más de 700 mensajes uno a uno, en los que acompañé aniversarios, cumpleaños, soledades, eventos y cotidianidades familiares. Hasta terapeuta he sido. En su gran mayoría han sido de mujeres quienes llevan las riendas y la responsabilidad de la cocina y la educación de los hijos, sumado a su trabajo.

Durante esta bellísima experiencia me han enviado fotos y textos con sus platos y sonrisas familiares. También de los fracasos culinarios, los cuales las llenan de frustración. Recuerdo una chica en particular que me dijo "hice berenjenas y quedaron horribles, hoy en mi casa no quieren que vuelva a cocinar, ayúdame para que recuperen su fe en mi". Mujeres al borde de un ataque de nervios.

Garbanzos crudos, panes tan duros que sirven como arma de defensa, como se dice por ahí "para escalabrar ladrones", ollas chamuscadas, pandeyucas crudos por dentro y retostados por fuera, perniles de pollo secos e insípidos, ponqués hundidos en el centro y color bronceado carbonizado. Son algunos de los casos que he recibido acompañados de un grito de auxilio y desesperación.

Hoy le hablo especialmente a todas esas valientes mujeres que son las cocineras (por gusto u necesidad) en sus hogares: Soy cocinera profesional y a mí también me ha quedado mazacotudo el arroz. He salado las lentejas y se me han arrebatado los bizcochos en el horno y hasta he cocinado la carne a un término comúnmente llamado: suela de zapato. Hay días mejores que otros.

No tengo duda que hasta los más brillantes, premiados y reconocidos chefs tienen sus descalabros culinarios. Ya lo canta el refrán: hasta al mejor cocinero se le quema la sopa.

La realidad para muchos en tiempos de pandemia, es que el plan de cocinar que antes era social, ocasional o por terapia hoy es una obligación que aporta una dosis de estrés y frustración inimaginables. Más aún cuando las cosas no salen como se esperaba. Sí, a veces es desesperanzador. No tengo duda que hasta los más brillantes, premiados y reconocidos chefs tienen sus descalabros culinarios. Ya lo canta el refrán: hasta al mejor cocinero se le quema la sopa. Hay que encontrar el lado bueno de las adversidades, muchas preparaciones han surgido de errores o fracasos culinarios como por ejemplo el brownie y la tarte tatin.

Para no desfallecer en esta cuarentena, que va para largo y no sufrir con el día a día de la alimentación de la familia recomiendo tener estos 12 ingredientes. Son los superhéroes y nunca te van a fallar: huevos, queso, pan, tomate, jamón, pasta, hierbas secas, atún, arepas, aceite de oliva, sal y pimienta. Con ellos se pueden hacer ricos sánduches, ensaladas, tortillas, pastas y por supuesto el mejor plato del mundo: arroz con huevo. Cocina sabrosa, básica, sencilla, económica y fácil de preparar. No requiere mayor destreza ni técnica. Eso si un poquito de ganas y buena voluntad. ¿el premio? consentirse de vez en cuando con un domicilio, ya que la salida a restaurantes todavía está en veremos. Buen Provecho.

De postre: un postre re fácil, crema helada de limón: batir leche condensada (1/2 taza), crema de leche (1 taza) y jugo de limón (1/4 taza), enfriar.

Encuentra recetas y tips en mi Instagram @margaritabernal y www.elcondimentario.com

Por Margarita Bernal @MargaritaBernal