Cultura

Restaurante llevó a juicio a TripAdvisor por reseña negativa en línea

Restaurante llevó a juicio a TripAdvisor por reseña negativa en línea

La demanda de una cadena de restaurantes contra el popular servicio de recomendaciones TripAdvisor en España avanzó esta semana en una audiencia que trata de resolver un proceso legal por competencia desleal y conductas “contrarias a la buena fe”. El proceso, que se dirime en un juzgado de Barcelona, expone tensiones entre la libertad de expresión y el derecho a la buena imagen del negocio.

La empresa Recaba Inversiones Turísticas, titular del Marina Beach Club, un centro de entretenimiento ubicado en las playas de Malvarrosa en Valencia, alega daños morales por causa de terceros en internet.

Según la cadena, las calificaciones de usuarios no reflejan el servicio real que ofrece a sus clientes e insiste en que ha perdido dinero por las malas calificaciones en TripAdvisor, que permite a cibernautas recomendar lugares y restaurantes con reseñas y puntuaciones.

El club, que tiene una puntuación de 3,5 sobre 5 en el sitio web, asegura que no autorizó la creación de un perfil suyo dentro de esa plataforma y que debería poder darse de baja.

Los comentarios en internet aluden a un mal servicio con calificativos como “penoso” o “tóxico” y acusan al restaurante de explotación laboral. Uno de ellos incluso apunta a que es un “local en decadencia”.

Antonio Calero, dueño del lujoso sitio, que percibe ganancias de aproximadamente 13 millones de euros al año, alegó que otro usuario inscribió un perfil de la empresa “arbitrariamente” y que cuando solicitó que se eliminara, el portal le comunicó que no era posible.

Para Calero, muchos de los comentarios en el sitio tienen malas intenciones y podrían estar apuntando a una debacle de su negocio y no a una opinión genuina de su clientela. El empresario acusa a la plataforma de no controlar las opiniones que alimentan los usuarios en los perfiles de los establecimientos ni de asegurarse de su veracidad.

Por el contrario, la plataforma sostiene que los usuarios deben poder opinar sobre los lugares, y para defender el sistema, Bradford Young, vicepresidente de TripAdvisor, aseguró que la plataforma cuenta con filtros de ‘software’ y moderadores humanos para identificar y neutralizar comentarios fraudulentos y comportamientos sistemáticos.

“Recibimos millones de comentarios y sabemos lo que es normal”, dijo durante la audiencia, y agregó que buscan controlar la fiabilidad de las opiniones y limitar el fraude.

El club está exigiendo el pago de unos supuestos daños morales por un valor de 660.000 euros.